Iberia es un valor delicado que puede constituir una gran inversión a medio plazo pero, a corto plazo, la huelga puede costar entre 30 y 35 millones de euros y puede, además, perjudicar a la compañía ya que es posible que los clientes se desvían hacia la competencia y luego será complicado recuperarlos. Con esto, la cotización de la compañía evolucionará muy lentamente.
Los mercados europeos descuentan el goteo al alza y esperan a la publicación este mediodía del dato del paro norteamericano, que probablemente se mantenga, aunque este dato es de análisis cada vez más complejo puesto que las referencias son cada vez más inestables.