El equipo de estrategia del banco de inversión ha decidido rebajar sus previsiones para el selectivo estadounidense hasta 2000 puntos, lo que implicaría que el índice terminaría en negativo este año.
Sería la primera vez que el selectivo acaba en negativo desde 2011. Antes de esa fecha el último año de descensos fue en 2009, cuando el S&P 500 se dejó un 45%.

En concreto, Goldman Sachs ha rebajado su objetivo para el índice hasta 2000 puntos desde la cota anterior de 2.100 puntos. En opinión de su equipo, la desaceleración de China y la caída del precio del petróleo va a pasar factura a la economía y a la bolsa del país.

De alcanzarse este objetivo, el índice perdería un 3% desde principios del ejercicio. Con todo implicaría una subida de un 6% desde los niveles actuales de cotización.

S&P 500 largo plazo


La caída del S&P 500 se correspondería con los descensos de los beneficios de este año que podrían situarse en 109 dólares por acción frente al nivel de 114 dólares de hace un año.

En opinión de estos analistas la desaceleración de China podría ser mucho mayor de lo que dicen las cifras oficiales. De acuerdo con sus modelos, el PIB de la economía asiática se estaría expandiendo alrededor de un 5%, en lugar del 6% que dicen los datos del gobierno.

Lo peor es que la situación podría complicarse. No lo dicen sólo los analistas de Goldman Sachs, sino que ya lo adelantaba el FMI hace apenas un día. La economía China y la estadounidense podrían crecer el año que viene menos de lo que se  se preveía (El efecto mariposa del que alerta el FMI)

En la entidad financiera creen, además, que la subida de tipos en Estados Unidos no va a ser buena para la bolsa. Explican que “El PER del S&P 500 caerá una media de un 8% en los tres meses siguientes a la subida de la autoridad monetaria, si se cumple lo que ya ocurrió en 1994, 1999 y el año 2004”. Aseguran en la entidad que en ese mismo tiempo el S&P 500 cayó una media de un 4%.

En Goldman Sachs esperan que la autoridad monetaria que preside Janet Yellen suba los tipos en septiembre lo que podría erradicar el llamado “Rally de Santa”.

En la firma consideran que los múltiplos de PER del S&P 500 han tocado máximos, lo que dejaría a la evolución de los beneficios el único reducto de las empresas para poder subir en bolsa en lo que queda de ciclo.  Además, cree que esto va a ser así durante unos años y afirma que al menos hasta 2018 el S&P 500 subirá de media un 5% cada año.

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