Los datos que hemos conocido hoy nos deja que Japón es probable que siga con las políticas de expansión monetaria para incrementar la inflación a medio plazo “pero en Alemania, con una caída del PIB del 0.6%, no tiene tanta sensibilidad al tipo de cambio”.
Por lo tanto “parece que exporta más valor añadido, incluso algunos miembros del BCE han admitido que no ven presión sobre el euro, con lo que los tipos pueden seguir al alza”, reconoce Damián Querol, director de análisis  de Banco Gallego.

En nuestro país, la situación sigue siendo muy complicada. “El paro sigue aumentando, los servicios de estudio ponen la tasa de paro en el 26.8% y si además se pone la traba de un euro en máximos, la situación se complica”, explica este experto en Intereconomia. Es cierto que España “ha sido uno de los países que en los últimos diez años ha sido capaz de exportar a nivel de Alemania, lo que es muy positivo pero la falta de competitividad del euro nos puede perjudicar, por mucho que bajemos los costes laborales”.

En cuanto a los resultados empresariales, ha caído un 30% el negocio interno de Iberdrola favorecida por el negocio exterior. “Tenemos que ser cautos porque en EEUU están llevando a cabo Quantitative Easing, incrementos brutales de masa cuantitativa y no está consiguiendo que la economía salga a flote de una forma relevante”. China tiene que aprobar un plan de infraestructuras para insuflar aire a la economía interna por lo que hay que mantener la cautela. Cada uno mira por sí mismo, la guerra de divisas no es más que las políticas para intentar impulsar los crecimientos internos y aquellos bancos que no estén dispuestos a entrar en esta guerra se ven perjudicadas por la falta de competitividad.