El boom inmobiliario de numerosos países se ha desinflado en el primer trimestre del presente año, frente al mismo periodo de 2006. Es el caso de España, que ha pasado de subir un 12% a un 7,2%; de Francia, del 14,8% al 9,7%; Irlanda, del 11,2% al 7,4%; Sudáfrica, del 16,4% al 15,5%, o Dinamarca, del 25% al 12%. Sin embargo, a pesar de esta desaceleración, el crecimiento de los precios en la última década ha sido espectacular, cosa que no se puede decir de todos los países. Así, entre 1997 y 2007, los precios de Hong Kong cayeron un 41% y los de Japón, un 32%. Destacable es la evolución del mercado británico. Tras sufrir una de las mayores revalorizaciones en la última década, sus viviendas se desaceleraron hasta el 4,5% en el primer trimestre de 2006 y se aceleraron un año más tarde hasta el 10,3%. Otros de los países que han visto cómo los precios de sus residencias subían con respecto al mismo periodo de 2006 son Singapur (del 4,7% al 13,8%), Australia (del 3,9% al 8,6%), China (del 5,4% al 5,9%) y Hong Kong (del 1,8% al 4,8%). Con todo, uno de los datos más sorprendentes del análisis de The Economist es el que arroja EEUU. Los precios de las viviendas usadas de aquel país -incluyendo las más caras, según datos de S&P/Case-Shiller- han pasado de subir un 13,8% en el primer trimestre de 2006 a caer un 1,9% en el primer cuarto del presente año. Y los inversores no descartan que los precios inmobiliarios caigan aún más.