Esta pregunta ha tenido – y tiene – mucha relevancia en un entorno en el que muchos inversores debaten sobre su estilo de inversión. La diferencia entre los índices S&P500 y la gestión pasiva sirve a menudo de medida para saber quién está ganando y es una muestra constante de que la gestión activa de fondos no bate de forma consistente a los índices.

En un informe del Wall Street Journal se pone de manifiesto que puedes ser muy activo utilizando fondos indexados y muy pasivo poniendo en cartera fondos activos. El inversor más pasivo, que no hace cambios en su cartera o en el proceso de inversión, debería tomar una serie de decisiones activas, al construir una cartera, incluyendo el assett allocation, vehículos de inversión y reglas de rebalanceo de la cartera. De hecho, no hacer nada cuenta como una decisión.

Entonces, ¿en qué deberían poner el foco los inversores?

La comparación real, dice el diario, debería ser entre bajo coste o uno más alto, baja o alta rotación y aproximación real o predictiva a los activos. Cuando caes en el lado correctivo de estas comparaciones, te estás posicionando del lado de los mejores resultados.

Los gestores activos tradicionales tienden a estar en el lado incorrecto de esta comparativa, mientras los fondos indexados están normalmente en el lado favorable. Esto explica por qué siempre hay tanto foco sobre la gestión activa frente a la pasiva. Pero simplificando solo en estas dos ramas te pierdes muchos detalles importantes. Y esos factores te pueden impactar como inversor.

La importancia de los bajos costes de inversión fue el primer titular que ofreció el laureado  nobel William Sharpe´s  en su trabajo sobre el comportamiento de los fondos mutuos, con numerosos estudios como identificar una relación entre coste y comportamiento. La medida más precisa para medir el coste es el TER –Total Expense Ratio – que se mide en términos porcentuales y representa el coste que el gestor del fondo cobra por su gestión. Estas comisiones se cogen directamente del comportamiento diario por lo que no las ves. Cuanto menos pagues, más tendrás al final.

Los fondos de acciones con baja rotación de activos tienen una ventaja significativa sobre los fondos con un alto volumen. La rotación de activos mide la frecuencia con lo que los activos son negociados en un período de 12 meses y sirve de un buen proxy de los costes de trading en los fondos de acciones.

Los gestores activos tratan de hacer trading con más frecuencia con el objetivo de añadir valor, pero los coste del trading derivados de las comisiones de los brokers, spreads de oferta demanda e impacto en el precio pueden reducir dramáticamente el comportamiento del fondo. La evidencia sugiere que los fondos de acciones con una alta rotación tienen tasas más bajas de comportamiento.

La mayoría de gestores activos intentan identificar acciones infravaloradas o predecir los futuros movimientos del mercado. Los mercados no son perfectamente eficientes, esto significa que la manipulación existe, pero el alto grado de competencia para capturar los beneficios especulando en las compañías empuja a los precios cerca de su valor razonable.

Los fondos indexados es una de las grandes innovaciones financieras para los inversores, pero no son perfectos. Los fondos índice son tienen algunas deficiencias, las primeras relacionadas con el pecio, asociadas con la reconstitución anual del índice.

De forma similar, hay fondos cuya desviación sobre el índice supone ir a la parte favorable de estas comparaciones. Estos fondos exploran áreas del mercado que han sido identificadas por ofrecer mayor rentabilidad esperada en por el peso en valor relativo, tamaño, beneficio o momentum.

Con la distinción entre gestión activa vs pasiva dando menos información, los inversores deberían buscar otros datos que tengan características relevantes cuando evalúan la inversión.

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