La eléctrica, controlada por la italiana Enel, repartirá más de 6.000 millones de euros a la matriz italiana (propietaria del 92% del capital) y al resto de accionistas de la sociedad, unos 170.000. La acción lo recoge en bolsa con caídas superiores al 2,2% que llevan a la eléctrica hasta los 30 euros. 

El dividendo extraordinario se pagará el día 29 de este mes, y ha sido anunciado por la empresa en el marco del día del inversor, que se celebra hoy. Supone una rentabilidad sobre el precio de las acciones de casi el 20%, teniendo en cuenta el precio de cierre del martes.

Adicionalmente, la empresa propondrá otro dividendo de ordinario de 0,76 euros con cargo a los resultados de 2014, que se repartirá en dos pagos, uno en enero y otro en julio.

Estos pagos se suman a los 7,795 euros por acción que pagará la empresa tras la venta a Enel de sus activos en América Latina, operación de 8.250 millones de euros que se cerró en el mes de septiembre.

Endesa, además, se ha comprometido a aumentar al menos un 5% el dividendo de 2015 respecto al de 2014, y otro 5% de cara a 2016. Todos estos pagos se realizarán íntegramente en efectivo. Esto quiere decir que Endesa pagará al menos 0,798 euros brutos en el ejercicio 2016 (con cargo a 2015) y 0,8379 en 2017.

El dividendo extraordinario se financiará en su mayoría con deuda: un préstamo de 4.500 millones de euros a 10 años al 3% y una línea de crédito de 1.000 millones a un año al euríbor más 0,6%, préstamos comprometidos por Enel, matriz a su vez de Endesa.

Además, el consejo de la empresa aceptó la dimisión de Andrea Brentan como consejero delegado y el nombramiento en su lugar de José Damián Bogas, relevo anunciado ya semanas atrás. La empresa también ha anunciado un nuevo plan de negocio que supondrá elevar las inversiones un 25% para el periodo 2014-2016, al pasar de los 2.000 millones de euros totales previstos a 2.500 millones de euros, según ha anunciado este miércoles la compañía, que abonará un nuevo dividendo extraordinario de 6.353 millones de euros.