La pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores españoles ha seguido aumentando debido a la elevada inflación y a pesar de que los salarios subieron en el último año el 4,4%, según el Estudio General de Remuneraciones de Watson Wyatt. Aunque España es el tercer país en el que más se han incrementado los salarios, su elevada inflación ha hecho aumentar aún más el diferencial entre la subida de los precios de consumo y la de los sueldos. Así, mientras que el IPC fue del 4,9% en agosto, el incremento salarial medio para todos los niveles profesionales se situó en el 4,4%, cinco décimas de diferencia, frente a las tres que tuvieron en 2007.
La subida salarial española sólo se ha visto superada por la de Grecia (5,7%) e Irlanda (4,5%), aunque en el caso de estos dos países los salarios sí han ganado poder adquisitivo, ya que a España le han afectado más la crisis económica internacional y la subida de precios. Esto se ve, destaca el estudio, en que las empresas han tenido que corregir al alza sus previsiones de aumento salarial y subirlas del 3,8% previsto al 4,4%. Según el director del Area de Estudios de Watson Wyatt, Angel García, esto supone que se produzca una pérdida de competitividad de las empresas españolas y que haya una pérdida de poder adquisitivo en los salarios, si no se produce una fuerte corrección de la inflación en el segundo semestre del año. El informe estudia los incrementos salariales por tipo de profesión y apunta que en los resultados obtenidos no se aprecia una gran diferencia entre los diferentes puestos de dirección, profesionales y trabajadores manuales. El informe prevé un incremento salarial para 2009 del 4,2% en la mayoría de las profesiones, lo que demuestra, según la directora de Capital Humano de Watson Wyatt, María Martín, que en este período de crisis, cuando las empresas piensan en una retribución fija, ajustan al máximo el salario a la contribución personal de los trabajadores. Por ello, apunta Martín, se está viendo un aumento de las empresas que ofrecen a sus trabajadores retribuciones variables para que los empleados que más contribuyan a mejorar los resultados de la empresa sean los más recompensados. En este periodo de crisis, añade, las empresas tienen que decidir en qué áreas de trabajo y empleados invierten para obtener la mayor rentabilidad y una de las fórmulas es dar una mayor retribución variable a quien tiene más importancia en la empresa. El Estudio General de Remuneraciones se ha elaborado con la participación de 368 empresas, incluyendo un tercio de las del Ibex-35, de diferentes sectores y tamaños.