De nuevo China vuelve a primera plana para justificar la oleada de ventas que se ha vivido a nivel mundial. El hecho de que haya vuelto a cerrar de forma automática el mercado – cuando caída más del 7% - ha desatado las órdenes vendedoras y se ha llevado por delante más de 100 puntos del Ibex35. En una sesión en la que el euro rebota y el crudo cotiza en los 34,31 dólares.

Una jornada más en números rojos en las principales plazas bursátiles del mundo. Y todo con un denominador común: China.  El motivo, tal y como explica José Luis Cárpatos, analista independiente es que se ha menospreciado la capacidad que tiene China de complicarnos la vida. La ecuación es sencilla. “China va a devaluar su moneda para tapar sus goteras. Si o sí. Así de claro. Habrá períodos de descanso, pero durante todo el año la devaluación seguirá. (Ver: China está devaluando de forma soterrada su moneda. Esto desatará una crisis que no se parará)
 
Es imposible de todo punto que la devaluación de la moneda de una economía de esta potencia, no tenga repercusiones graves sobre absolutamente todas las economías del mundo. Especialmente sobre las emergentes, a las que va a hacer mucho daño. A las potencias occidentales menos pero va a notarse mucho. Por lo tanto “quedamos condenados durante todo el año a tener sustos de China. Con períodos de calma, pero siempre va a estar la espada de Damocles ahí. China va a ser la Grecia del año pasado, que siempre reaparecía para dar el susto”


Si añadimos otra variable, como es, la de que el BCE parece haberse plantado en el tema de la QE, y no va a hacer ya mucho más de lo que ha hecho que no es poco, el mercado se encuentra sin alicientes reales, para una subida de calado ahora mismo. Y dado lo complejo del proceso económico chino y de que necesita tiempo,  muchos meses para desarrollarse, cualquier inversor va a estar más que avisado, y si entra en bolsa, lo hará a más corto plazo, para salir pitando en cuanto aparezca el próximo susto chino que sin duda lo habrá.
 
Con todo esto ¿qué pasará con la bolsa española? Dice Cárpatos que evidentemente lo mismo que a los demás, conflictividad  y sustos para 2016, pero con algunos extras negativos.   Por ejemplo su exposición a los emergentes de Latinoamérica que van a empeorar por el problema chino.  El Ibex está sobrecargado de valores, que peor lo tienen en esta situación, como energía, materias primas y bancos. Aunque el BCE no amplíe demasiado su QE, si todo esto sigue así hay deflación para rato, y el problema de márgenes va a seguir. Los bancos experimentaron recortes superiores a los dos puntos porcentuales en la mayoría de los casos. Popular, Sabadell, Santander y Bankia entre los más penalizados.


 
Y de postre la particular inestabilidad política que parece nos condena a una repetición de elecciones, lo que prolongaría la situación de que muchos operadores extranjeros nos evitan mientras no se aclare la situación. Y si hay nuevas elecciones, todo esto se alarga hasta el otoño, vamos el año perdido. Al margen de que desde fuera ven que con esta inestabilidad política, no se va a acometer reforma ni legislación alguna que beneficie a la economía, sino que los políticos se limitarían a dejar pasar el tiempo.

Entre los valores que más sufrieron en la jornada, Sacyr y ArcelorMittal, que experimentaron recortes de más del 5% que les llevaron hasta los 1,6330 euros y los 3,4990 euros, respectivamente. OHL, Acerinox y Merlin Properties retrocedieron más de tres puntos porcentuales, con lo que mañana comenzarán a cotizar desde los 4,7090 euros, los 8,5550 euros y los 10,7350 euros por acción.  Por cierto, Repsol cerró la jornada en los 9,3020 euros tras sufrir una depreciación de más del 3.96% en su cotización con lo que hay que estar pendientes de sus niveles tras perforar su canal alcista y los mínimos de 2015.


 
Tan sólo dos valores cerraron en positivo. Endesa y FCC que vieron a sus cotizaciones subir en torno a un punto porcentual, con lo que mañana arrancarán la sesión desde los 18,3450 euros y los 6,8800 euros, respectivamente.