En el pacto de estabilidad y crecimiento, las economías se han fijado en la primera variable pero no en la segunda. El crecimiento "es el punto débil y es necesario estimularlo para resolver la crisis de deuda".

Apenas tres días después de que Reino Unido quedar “al margen” de los acuerdos de estabilidad en Europa, se podría destacar el informe que ha sacado el Banco Internacional de Pagos (BID) sobre la economía destacando el éxito que han tenido las medidas cuantitativas tanto en Reino Unido como en Estados Unidos. Sin embargo, recomienda no iniciar de nuevo este tipo de paquetes por “el riesgo que supone de nuevo la deuda pública, por la credibilidad en política expansionistas y la pérdida de eficacia de estas medidas así como porque no estamos en una situación extrema”, reconoce José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.

En declaraciones a Radio Intereconomía, Campuzano reconoce que el Banco de Inglaterra no tiene más margen que estas medidas “por lo que el escenario también es complicado para Reino Unido tanto política, como financiera y económicamente”.

Respecto al pacto de estabilidad y crecimiento, el estratega de Citi admite que “parece que los países se han quedado sólo con la primera variable – estabilidad- para las economías, para el sistema financiero…y de alguna manera queda en el aire el crecimiento”. Una variable “muy importante para luchar contra la crisis de deuda y lo único que podría reactivarlo sería lograr que los spreads de riesgo país mejoren de una forma significativa, pues ese es el punto débil”.

En la economía de Estados Unidos se presenta una semana interesante “donde la clave estará en las expectativas que se den acerca del consumo, las manufacturas y la inflación”. El escenario sigue siendo complicado “y las empresas tienen que percibir que hay un deterioro económico a nivel mundial, en las exportaciones, y al final tendremos que esperar que los datos no sean tan negativos como los que esperamos”. Pero ¿hay riesgo de recesión en la principal economía del mundo? este experto reconoce que el riesgo es mínimo “nos centramos en un crecimiento alto del 2.5% o más bajo, por debajo del 2% con lo que es un rango muy acotado para bajar el desempleo y con medidas de política monetaria que seguirán siendo expansivas”.

Y a todo ello se une en enfriamiento que tenemos en las economías emergentes. Algo que preocupa – y mucho- a este experto porque son economías que representan el 60% del crecimiento del PIB mundial por lo que el escenario de desaceleración al que estamos asistiendo – en el sistema financiero, en la financiación a través del mercado y en las exportaciones- nos presenta economías que tienen mucho margen de maniobra tanto en política monetaria como fiscal. “No descarto incluso un recorte en los tipos de interés”.