Caixabank ha confirmado que está en conversaciones con el máximo accionista de BPI, Isabel Dos Santos. La entidad catalana podría acabar haciéndose con el banco luso tras varios intentos fallidos. 

Caixabank ha comunicado a la CNMV que está en conversaciones con Santoro Finance-Prestação de Serviços,  en el contexto de la situación del exceso de concentración de riesgos de BPI derivada de su participación de control en BFA. Esto viene a confirmar el interés de la entidad catalana por acabar haciéndose con el banco portugués, interés que viene de lejos. 

Recordemos que el mes pasado la directiva de BPI se mostró favorable a eliminar el voting cap que limitaba los derechos de voto de Caixabank al 20%, pese a  tener un 44,1% del banco lusoSi Caixabank aumentara su poder de decisión sobre BPI podría salir adelante la OPA que el año pasado tumbaron otros grandes accionistas, como la angoleña Isabel Dos Santos. Sin embargo, BPI aún no ha convocado la junta de accionistas, por lo que, Caixabank está tanteando otras formas de hacerse con el banco portugués, como la compra a Isabel Dos Santos su participación, lo que daría pie al desbloqueo del voting cap. 

En febrero de 2015 Caixabank ofreció 1,3 euros por BPI, mientras que el consejo de la entidad lusa —en ausencia de los representantes de CaixaBank—, decidió que lo ideal serían 2,3 euros por acción, un euro más de lo ofrecido.
 
En junio Caixabank retiró la oferta de OPA sobre BPI después de que la hija del presidente de Angola, Isabel Dos Santos, con el 18,9% del capital de BPI, y la familia Violas, con más del 2,5%, bloquearan la operación. Pero parece que recientemente ha surgido malestar en la entidad ante los planes de Dos Santos sobre los planes de la entidad para segregar sus activos en África.
 
A principios de este mes, cuando Caixabank se calentó por los rumores de posible adquisición de BPI, la entidad catalana emitió un comunicado a la CNMV dejando claro que no había tomado ninguna decisión acerca de su participación en BPI y que tomaría las decisiones apropiadas y las comunicaría al mercado en función del resultado de la votación sobre la eliminación del voting cap por la asamblea general de su participada. Dicha asamblea aún no ha sido convocada. 

Ayer las acciones de BPI fueron suspendidas de cotización cuando subían más de un 10%.