La prueba piloto de las nuevas tarjetas chip EMV, que incorporan los estándares de seguridad que comenzarán a aplicarse a partir de 2008, consistirá en realizar un uso habitual de estas nuevas tarjetas para garantizar su correcto funcionamiento o detectar posibles áreas de mejora. Las llamadas “tarjetas inteligentes” se han desarrollado sobre la base de los estándares definidos por Mastercard y Visa, y serán utilizadas de forma general por la gran mayoría de las entidades financieras en toda Europa porque aportan una mayor seguridad en todo el proceso de transacción al contener certificados y claves criptográficas, que son utilizadas cuando el titular realiza sus operaciones, asegurando la integridad y confidencialidad de los datos de la operación y las partes. Además, el chip interno de las tarjetas EMV permite incorporar muchas aplicaciones y en el futuro se podrán realizar todo tipo de operaciones y servicios que precisan la validación de datos personales, como aplicaciones de universidades, sanitarias o de transportes.