De muestra, un botón: los primeros días del año anticipan los amplios movimientos que podríamos vivir durante el ejercicio bursátil. Aversión al riesgo en un contexto deelevada volatilidad provoca refugio en deuda, oro, dólar. Castigo importante a las bolsas que aprovecharíamos para tomar posiciones.
 
El origen: China (de nuevo). La presión sobre el Yuan, asociada a unos débiles datos manufactureros, y la intervención estatal ("circuit break", posteriormente eliminado) generan fuertes caídas en la bolsa china que se contagian al resto de mercados. Surge la misma duda que en agosto-septiembre 2015: ¿estamos ante un cambio de ciclo (aterrizaje brusco) o ante una transición ordenada del modelo de crecimiento chino, de manufacturas a consumo privado, que supondrá un menor pero más consistente crecimiento?
 
¿Un "déjà-vu" (caídas de agosto-septiembre 2015)? Esperamos que funcionen los mismos catalizadores que apoyaron el rebote en octubre 2015:

Constatación de que el ciclo económico global no está tan mal. Atención a los datos macro (especialmente China, 19-enero, PIB 4T15, ventas minoristas, producción industrial). Mantenemos la idea de economías desarrolladas sólidas y China en aterrizaje suave. Precio del crudo más bajo durante más tiempo, un apoyo a los consumidores.
Los bancos centrales seguirán apoyando. FED se tomará calma las subidas de tipos (contexto internacional, inflación inferior a lo esperado, salarios contenidos) y no descartamos nuevos estímulos del BCE (¿QE corporativo?) ante una inflación que se mantiene muy por debajo del objetivo del 2%.
 
Aprovechamos caídas en bolsa para aumentar posiciones. Escenario base: moderado crecimiento económico (suave desaceleración de China) y de resultados empresariales, favorables condiciones financieras. Valoraciones atractivas tras últimas caídas. Europa mejor que España hasta que se aclare el panorama político.

Valoraciones tras los últimos recortes