El resultado bruto de explotación
del grupo constructor ACS cayó un 15,2 por ciento a 1.277 millones de euros en el primer semestre del año respecto a junio de 2013, lastrado por el negocio de construcción y la depreciación del dólar australiano.

En términos comparables, descontando efectos como la venta de algunos negocios y los tipos de cambio, el crecimiento del resultado neto se situaría en el 19,2%, con el impulso de todas las actividades el grupo. El beneficio neto de construcción crece un 6,2%, el de servicios industriales un 3,3% y el de medio ambiente un 8,8%.

Las ventas consolidadas en el primer semestre sumaron 18.759 millones, lo que supone una reducción del 5,0%
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debido al impacto de las variaciones de los tipos de cambio y los cambios de perímetro por la venta de los negocios de servicios y telecomunicaciones en Hochtief en 2013. Sin considerar estos efectos, las ventas aumentan un 5,1%, gracias a la actividad del grupo fuera de España.

ACS cerró el semestre con una deuda neta de 5.812 millones de euros, por encima de los 4.235 millones de euros con los que acabó 2013 y de los 4.579 millones de marzo.

A esta cifra habría que sumar otros 2.932 millones de euros de pasivos fuera de balance correspondientes a activos mantenidos para la venta, en su mayoría renovables (2.057 millones) que el grupo lleva intentando vender más de tres años.

ACS cierra la sesión con una caída del 0,90% hasta los 32,05 euros por acción