Los mercados emergentes se han convertido en uno de los componentes principales de la estrategia de asignación de activos. Las economías emergentes suponen actualmente el 40% del PIB mundial frente al 21% que representaban en el año 2000. Todo apunta a que esta contribución seguirá aumentando dado que el crecimiento económico de los países emergentes es 2,5 puntos porcentuales más elevado que el de las regiones desarrolladas, al ser del 4,5% y 2%, por año, respectivamente.

Históricamente, los países emergentes han ofrecido atractivos retornos a los inversores. La renta variable de mercados emergentes registró un rendimiento del 10% frente al 4,9% de los mercados desarrollados entre diciembre de 2000 y agosto de 2007. Por su parte, la deuda de mercados emergentes en divisa extranjera también superó a la de los países desarrollados en 380 puntos básicos al año durante el mismo periodo. Por tanto, parece evidente que asumir algo más de riesgo económico al añadir una exposición limitada a los países emergentes podría ayudar de forma significativa a la rentabilidad de la cartera.

Centrándonos en la renta variable, la evolución de los mercados emergentes puede medirse a través de índices de referencia, siendo el más utilizado el MSCI EM Index. Este representa la rentabilidad de las acciones de 24 países emergentes, siendo los cinco países con mayor asignación a septiembre de 2017, China (29,7%), Corea del Sur (15%), Taiwán (11,5%), India (8,3%) y Brasil (7,5%). Si embargo, el índice continúa evolucionando y, por ejemplo, el nuevo segmento de acciones de China Clase A se incorporará en junio de 2018. Desde la perspectiva de las valoraciones, el MSCI Index es bastante interesante con un ratio P/E de 15,3 x, cercano a la media histórica y significativamente menor que el P/E del MSCI World de 20,8 x (datos a septiembre de 2017)

Las inversiones en mercados emergentes también pueden llevarse a cabo aplicando criterios ESG. Por ejemplo, el MSCI EM Socially Responsible 5% Capped Index selecciona compañías con la puntuación más elevada en una serie de medidas medioambientales, sociales y de gobierno corporativo. Cabe destacar que este índice ISR tiene una relativa infraponderación en China de 24,5 puntos porcentuales, pero una sobreponderación a India de 6,2 puntos porcentuales (a septiembre de 2017). Los perfiles ESG de las economías emergentes son dinámicos y más heterogéneos que los de los países desarrollados, lo que ha resultado en un mayor impacto en la rentabilidad. La inversión socialmente responsable en mercados emergentes ha registrado un rendimiento anual un 2,9% superior al del índice general de mercados emergentes desde mayo de 2011, lo que pone de manifiesto que el análisis ESG es efectivo a la hora de seleccionar compañías mejor posicionadas para un crecimiento significativo.

Por su parte, la inversión en bonos de mercados emergentes no está exenta de desafíos. Requiere una cuidadosa valoración de los riesgos de liquidez, divisa y crédito. Una forma de mitigar dichos riesgos pasa por centrarse en los bonos denominados en dólares emitidos por los gobiernos o entidades cuasi soberanas. El índice principal que hace esto es el Barclays Emerging Market USD Sovereign + Agency 3% Capped Index. Este índice mitiga el riesgo de crédito dado que incluye en su mayoría bonos soberanos y cuasi soberanos. Un aspecto muy positivo a tener en cuenta es que los países emergentes tienen ratios deuda / PIB relativamente menores. Además, la limitación del 3% asegura una mayor diversificación en términos de los  emisores de los bonos por lo que la rentabilidad no está excesivamente impulsada por los países que tienen más deuda. A esto hay que añadir que la selección de bonos denominados en dólares elimina el riesgo de divisa, lo que es importante para la renta fija, ya que las fluctuaciones negativas en las divisas serían más difíciles de compensar con el pago de los cupones. Los bonos soberanos denominados en USD son también relativamente líquidos a lo que se suma que la metodología del índice impone criterios de liquidez específicos.

Por último, en cuanto a resultados, el índice de mercados emergentes en dólares ha registrado rendimientos más elevados en comparación con los países desarrollados. Además, el índice con la limitación del 3% ha obtenido mejores rendimientos que los índices de referencia de deuda de mercados emergentes. En general, los inversores en deuda de mercados emergentes pueden beneficiarse de las rentabilidades más elevadas situadas en el 4,9% para el Barclays Emerging Market USD Sovereing + Agency 3% Capped Index frente al 1,1% del Barclays Global Developed Treasury Index. Además, la duración del índice de deuda de mercados emergentes es del 6,5% frente al 7,9% del Global Treasuries. De hecho, la deuda de mercados emergentes cuenta con un riesgo de duración ligeramente inferior, lo que limita las caídas en un entorno de tipos de interés al alza.

Pedro Coelho, Director de UBS ETF para España y Portugal