A comienzos del Año del Mono Chino, el Banco Popular de China anunció modificaciones en las normas que rigen la inversión minorista doméstica en bonos chinos.
 
El Banco Popular de China continuó con nuevas medidas para liberalizar el acceso de los inversores globales al gran mercado interbancario de bonos chino. Estos avances, bien acogidos, son claros indicios de que sigue en marcha el compromiso de China con la reforma financiera, y que se toma en serio sus esfuerzos para asegurar que el tercer mercado de bonos más grande del mundo se convierta en un mecanismo más eficaz para la conversión de los ahorros nacionales e internacionales en capital de inversión.
 
Entonces, ¿qué ha cambiado exactamente? En primer lugar, ahora los inversores individuales pueden comprar todo tipo de bonos a través de sus bancos sobre una base “over the counter”. Esto les da acceso indirecto a los bonos del mercado interbancario, que representan alrededor del 95% del volumen total de operaciones de bonos. Todo lo que necesitan es un ingreso anual de más de 500.000 yuanes (77.000 dólares americanos), tres millones de yuanes de activos financieros (460.000 dólares americanos) y más de dos años de experiencia en inversión de valores. Si bien, estos parámetros restringen claramente la participación a los  inversores minoristas más ricos y experimentados, es un paso importante en la expansión de la inversión retail en el mercado de bonos de China. Además, permitirá a las empresas acceder a una nueva fuente de liquidez. Anteriormente, sólo los bonos del tesoro certificados estaban disponibles para los individuos.
 
En segundo lugar, el Banco Popular de China publicó un comunicado el 24 de febrero diciendo que los bancos comerciales offshore, compañías de seguros, sociedades de valores, gestoras de fondos y fondos de pensiones, pueden ahora invertir también en el mercado interbancario de bonos, siempre que tengan un "horizonte de inversión a medio o largo plazo". Ahora es mucho más fácil para los inversores extranjeros comprar bonos domésticos chinos, ya que no tienen que pasar por el Inversor Institucional Cualificado Extranjero (QFII por sus siglas en inglés) o el sistema de cuotas del Inversor Institucional Cualificado Extranjero en Renminbi (RQFII por sus siglas en inglés). Efectivamente, esto elimina los obstáculos a la inversión en el mercado onshore y será bien recibido por los inversores extranjeros.
 
Lo expuesto anteriormente son movimientos oportunos dentro del actual proceso de la reforma financiera de China. Las altas tasas de ahorro del país significan que los bancos tienen amplios volúmenes de depósitos. Permitir una mayor inversión de estos ahorros en bonos presenta un beneficio doble: la movilización de capital para apoyar la inversión en la economía y, al mismo tiempo, incitar a los individuos, en una sociedad envejecida como la china, a invertir en instrumentos relativamente estables que proporcionan ingresos fijos– la tradicional opción de los jubilados o de aquellos que buscan preservar capital cuando se acerca su jubilación -.
 
En el pasado, el rápido crecimiento económico de China ha sido impulsado principalmente por los préstamos bancarios. Pero a medida que la economía madura, la necesidad de un mercado de capitales de deuda más fuerte y más profundo ha crecido, especialmente en relación con la financiación de proyectos a largo plazo, como los del sector de infraestructuras.
 
Permitir que más inversores minoristas y extranjeros entren en el mercado de bonos permitirá que sea más líquido y mejore la asignación de capital. Al ampliar la base de inversores institucionales extranjeros, China puede mejorar el mecanismo de fijación de precios del riesgo de crédito. También ayuda al sistema financiero a diversificar el riesgo y reducir su exceso de confianza en el sector bancario. También se espera que un mayor acceso a los mercados de capitales de China estimule un mayor uso del renminbi en las inversiones.
 
Asimismo, tiene todo el sentido, a la luz de los ambiciosos planes de inversión de China. Anunciada por primera vez en 2013, la iniciativa "Belt and Road" es sólo uno de esos compromisos. El proyecto implica invertir miles de millones de dólares en el hardware - ferrocarriles, carreteras y puertos – lo que fortalecerá los vínculos entre China continental y  las decenas de países situados a su oeste y sur.
 
La inversión en los proyectos previstos o en curso  del "Belt and Road" podrían alcanzar los Rmb1,5 billones (aproximadamente $240 mil millones) en los próximos años, según los economistas de HSBC. Parte de esto vendrá a través de 40 mil millones de dólares americanos del “Silk Road Fund” y 100 mil millones de dólares americanos recién lanzados por el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB por sus siglas en inglés). Creemos que la Iniciativa de “Belt and Road” puede ser otro catalizador de las reformas financieras de China, dando lugar a más cambios pro-mercado como los últimos.
 
Tradicionalmente, el mercado de bonos de China no ha gozado de la misma atención que su mercado de valores, pero estas reformas dejan claro que los políticos se han comprometido a mejorar la eficiencia de los mercados de capitales de China y aumentar la importancia de la renta fija para la economía y el sistema financiero en su conjunto. Los inversores minoristas nacionales y los inversores globales deben prestar mucha atención.