Repasamos el panorama de los fondos de inversión y buscamos las mejores oportunidades en él con Pablo Nortes, analista de fondos de Tressis.


Los fondos más rentables de los últimos cuatro años y medio son todos de bolsa. ¿Cree que este ciclo se ampliará mucho más o quizás en algunos mercados desarrollados, como Wall Street, ya se ha tocado techo?
Estos datos hay que ponerlos en contexto, pues desde 2008 hemos asistido a subidas muy importantes en la renta variable y a un periodo alcista muy importante desde principios de 2012. Es verdad que puede dar un poco de vértigo ver los niveles actuales de los índices, pero hay que seguir atendiendo a los fundamentales y a los datos macroeconómicos. En este sentido, nos encontramos que desde el punto de vista fundamental el balance de las compañías está más saneado y, desde el punto de vista macro, hay mejores datos en EEUU que confirman la recuperación y, En Europa tenemos el apoyo a los mercados de los estímulos del BCE. Por ello, tenemos que seguir teniendo en cuenta la bolsa como activo de futuro.

Según VDOS, el patrimonio de los fondos nacionales que más creció en julio fue el de los fondos mixtos, un 9,07 % equivalente a 2.703 millones de euros, en tanto que los mayores reembolsos los sufrieron los de renta fija garantizado, 379 millones. ¿Cómo ve estas dos tipologías de fondos?
Estos datos responden al tipo de inversor español, más cauteloso por regla general. Ya hemos visto desde hace meses el aumento del patrimonio de los fondos mixtos, que son fondos muy beneficiosos para carteras en los que hay un aumento de liquidez, con buena distribución de activos y en las que no se quiere rotar mucho la cartera para no incurrir en muchos costes de gestión importantes. El problema surge cuando se hacen carteras enteras formadas por fondos mixtos, pues el uso que se debería dar se desvirtúa. Lo bueno es acudir a ellos en momentos puntuales de liquidez y hacer una buena distribución de activos.
Dentro de estos fondos mixtos, apostamos por el Ethna AKTIV, que tiene un sesgo más conservador con una exposición alta a renta fija y usa derivados para cubrir su exposición a la renta variable. Además, con un sesgo más balanceado tenemos en Pareturn Cartesio, versión luxemburguesa del Cartesio X que incorpora algo más de renta variable y hasta un 10% de renta fija high yield. También hay fondos mixtos con una gestión más dinámica que incluso pueden incluir algo de divisas y mayor exposición a renta variable, como el M&G Dynamic Allocation.

En el caso de los fondos de renta fija garantizados se observa una disminución del patrimonio porque se ha reducido la oferta considerablemente y, además, vemos cómo les han comido mucha parte del patrimonio los fondos de rentabilidad objetivo. Nosotros apostamos más por una gestión activa y no por estos productos estructurados que el inversor no logra entender al completo muchas veces.

¿Qué hacemos si tenemos fondos de inversión de renta variable centrados en la Península Ibérica?, ¿nos recomendaría reducir exposición a estos fondos y ampliarla a otros mercados?
Los fondos que invierten en la región ibérica, tanto por el volumen negociado, como por el tipo de compañías y capitalización incorporan gran parte del patrimonio en renta variable española. Si queremos jugar el escenario de recuperación de los periféricos, nos invita a seguir en este tipo de fondos. Ahora bien, no estamos libres de la volatilidad de estos mercados, sobre todo por su mayor exposición al sector bancario.

Según una lista elaborada por Credit Suisse sobre los valores que más están vendiendo los fondos de inversión encontramos un puñado de tecnológicas estadounidenses (eBay, Cisco, IBM…). ¿Recomendarían seguir a los fondos y evitar este tipo de valores y fondos centrados en ellos?
Somos bastante positivos aún con el sector tecnológico, aunque hay que ser muy selectivos con el tipo de compañías que encontramos dentro de él, pues hay algunas que son grandes generadoras de caja, con negocios consolidados, que están empezando a diversificar sus líneas de negocio… como Google, pero también nos encontramos nuevas compañías y cierta fiebre en empresas que no tienen negocios completamente desarrollados y que todavía no se conoce de dónde van a sacar los futuros flujos de caja y beneficios. Por ello, es especialmente importante la gestión activa que puede hacer un gestor para discriminar cuáles son las mejores compañías y cuáles pueden estar caras o no.