Wesley Sparks, responsable de renta fija en EE.UU. de Schroders, analiza la situación de los fondos de inversión y la renta variable internacional identificando dónde se encuentra en este momento la mejor oportunidad de inversión. 

En deuda corporativa, ¿cuáles son sus sectores favoritos?
“Nuestras preferencias de inversión en cuanto a sectores varían si nos referimos a bonos corporativos de alta calificación crediticia o de alto rendimiento, ya que existen diferentes dinámicas que se están produciendo en cada sector.

Con respecto a los bonos corporativos de alto rendimiento, apostamos por el sector tecnológico, un sector que continúa llevando a cabo un importante proceso de desapalancamiento y se está beneficiando del aumento de la inversión en inmovilizado de algunas de las mayores compañías de alta calificación crediticia. También nos gustan las empresas de gas natural, que cuentan con unos ingresos estables.”

¿Recomendaría invertir en bonos soberanos de Estados Unidos a pesar de la escasa rentabilidad que ofrecen?
“Los bonos del Tesoro estadounidense pueden tener un lugar en las carteras de los inversores, las rentabilidades de estos bonos pueden beneficiarse en momentos de búsqueda de activos de mayor calidad, como el que experimentamos en el tercer trimestre del año pasado, cuando, a pesar de que S&P rebajó la calificación de los bonos estadounidense a principios de agosto, los bonos del Tesoro estadounidense experimentaron un gran repunte como resultado de una huída hacia activos de mayor calidad, saliendo de otros activos de mayor riesgo.

En resumen, apostamos preferentemente por la deuda corporativa frente a la deuda pública.”

¿Cómo afecta el LTRO llevado a cabo por el BCE a los mercados?
“La operación de financiación de largo plazo (LTRO) fue una especie de cambio de tercio, ya que finalmente el BCE comenzó a actuar de forma más proactiva y gestionó la necesidad de los bancos ante los vencimientos de deuda que se aproximaban para aliviar la presión del sector durante su proceso de desapalancamiento mediante la venta de activos a precios muy bajos para reducir deuda rápidamente y también ayudó al estrechamiento de los diferenciales de crédito de la deuda pública, sobre todo a los países periféricos.

Sus resultados han sido beneficiosos, pero no es la panacea. El programa de LTRO del BCE no es financiación permanente a largo plazo, así que los bancos tienen que seguir desapalancándose y mejorando sus ratios de capital.”

¿Cuáles son su perspectivas para los bonos high yield y de grado de inversión?
“En cuanto a las rentabilidades que esperamos en el mercado de bonos corporativos de alto rendimiento en 2012, estamos esperando una rentabilidad de un 10% (que podría aumentar en un par de puntos porcentuales) pero existe un riesgo real de que podamos asistir a una importante corrección a lo largo de este año desencadenada por algún riesgo macroeconómico. Sin embargo, en el peor de los casos, podríamos asistir a rentabilidades cercanas al 0%, aunque no pensamos que haya algún caso en el que se puedan registrar rentabilidades negativas.

Por otra parte, esperamos que unas rentabilidades de en torno a un 5% —puede haber una variación de un punto porcentual— en los bonos corporativos de alta calificación crediticia. Tenemos más confianza en que haya una banda de rentabilidades más ajustada alrededor de esta cifra y esto se debe a que en una hipotética situación de huida hacia activos de mayor calidad, el repunte de los bonos del Tesoro estadounidense ayudará a neutralizar la ampliación de los diferenciales de los bonos corporativos.”