Alfonso Benito, director de inversiones de Aviva, repasa cómo se encuentra el espectro de la inversión en la actualidad y habla de los principales retos en materia de pensiones en España.
 
Estamos ya muy cerca de despedir este 2016 y por eso empezamos a mirar en clave de 2017 ¿Qué se puede esperar de los mercados de renta variable el próximo año? ¿Qué proyección tienen para los principales índices en Europa?

A nosotros en Aviva el año nos parece demasiado corto plazo como para enmarcarlo dentro de un horizonte de inversión. Sin embargo, si comparamos distintos tipos de activos, a nosotros al menos no nos parece que la renta variable ni en España ni en Europa esté caras en términos históricos, con lo cual un escenario central sería esperar el clásico 8% o 10% de rentabilidad. Y tanto más cómo está la situación de la renta fija en la que las rentabilidades son paupérrimas.

Mucho se está hablando de la rotación sectorial tras las elecciones norteamericanas. ¿Cuáles son los sectores que considera que pueden tener un mejor comportamiento durante el próximo año?

Tenemos desde hace tiempo apuestas por el sector de logística. Es un sector que nos parece muy interesante, dado que el comercio electrónico es una realidad y es una tendencia de futuro. Nos parece complicado acertar qué compañías se van a beneficiar en cuanto a ventas, pero sí que nos parece que el sector de la logística que al fin y al cabo es el que tiene que entregar el paquete en casa, es uno de los claros triunfadores sin asumir los riesgos de quién va a ser uno de los ganadores del retail. En Aviva estamos cambiando nuestra posición más favorablemente sobre el sector financiero, especialmente bancos, dado que el nuevo entorno de tipos al que nos enfrentamos en el que parece que los mínimos de los tipos de interés se han quedado atrás y empezamos a ver una pendiente de la curva algo más elevada de lo que hemos visto en los últimos años y que parece que es algo que en el largo plazo se va a mantener, y posiblemente una mejor regulación en cuanto a los requerimientos de capital en lo que el mercado estaba descontando, puede ser que empiece a tener menos favor por parte de los inversores aunque las cuentas en el corto plazo todavía no reflejen esa mejora.

Sobre renta fija también hay mucho que comentar después del fuerte desplome de los bonos gubernamentales y las subidas de las rentabilidades. ¿Considera que este incremento de las Tires puede proporcionar una oportunidad de entrada en la renta fija gubernamental?

En nuestra opinión los bonos de gobierno todavía están demasiado caros. Si hacemos una retrospectiva histórica y acudo al bono alemán y no voy a ningún otro bono, tradicionalmente ha estado alineada con el crecimiento del PIB en términos nominales. Es decir, crecimiento del PIB real más la inflación. Si hacemos estos números para la economía alemana, debería estar en niveles cercanos al 3% y estamos apenas en el 0,4%. Quizá, algunos cambios regulatorios podrían haber hecho que ese punto de equilibrio estuviera más cercano al 2% pero estamos muy alejados de ese nivel. Desde luego a nosotros nos parece el principal riesgo para el año 2017 y siguientes la inversión en la renta fija a largo plazo. Nosotros estamos muy negativos en ese aspecto.

Con la esperada subida de tipos de interés en Estados Unidos el próximo año. ¿Cómo puede afectar a la renta variable europea?

La subida de los tipos de interés quizá es la más esperada que ha habido en la historia porque llevamos hablando de ella meses. Probablemente se materialice finalmente mañana. La cuestión quizá sea el discurso que dé la presidenta de la Fed sobre las posibles subidas futuras y en base a qué. Si es por un crecimiento de la inflación únicamente o es un crecimiento de la economía que por ende lleva crecimiento de la inflación. Si es una cosa u otra el comportamiento de la bolsa norteamericana puede ser uno u otro y el impacto en la bolsa europea también. Hay un factor muy importante que es el impacto que puede tener sobre el dólar dado que muchas de las empresas europeas son las multinacionales y las monedas de cotización pueden ser el euro pero en realidad es una valoración a nivel mundial, con lo cual el que cotice una moneda más débil hará que su cotización suba y viceversa. Por tanto tendrá impacto en el corto plazo pero en el largo plazo finalmente lo relevante es si las empresas ganan dinero o no y cuáles son sus perspectivas que al menos es en lo que nosotros nos fijamos.

También se está comentando mucho la situación del petróleo que después del acuerdo de la OPEP y otros países no miembros parece que sus peores momentos han pasado. ¿Cree que se puede aumentar exposición al sector energético, además también teniendo en cuenta que Donlad Trump parece apostar por energéticas tradicionales?

Llevamos apostando por energéticas bastante tiempo. No parecían razonables los precios del petróleo a 100 dólares, pero tampoco los precios del petróleo a 25 dólares. Los humanos siempre solemos exagerar los movimientos tanto al alza como a la baja. Probablemente un entorno entre 50 y 70 dólares sea bastante consenso entre productores, consumidores y demás, y sobre todo los nuevos productores con el shale oil en Estados Unidos que pueden tener su cuota de mercado, pero sin hacer las inversiones tan exageradas que había. Al fin y al cabo en Europa, que es quizá el mayor importador del mundo con China de petróleo, 50 y 60 dólares es un precio de petróleo bastante aceptable comparado con los 100 dólares que había hace dos o tres años. Es una zona de bastante equilibrio que puede hacer que estos países productores puedan hacer su crecimiento económico de manera más o menos sostenible sin que haya un impacto suficiente en Europa. A nosotros nos sigue gustando a pesar de la revalorización que ha tenido en el corto plazo.

Si tuviera que apostar por una serie de valores en concreto para el 2017. ¿Cuáles serían sus principales apuestas?

Nos gusta mucho el sector logístico y el energético. Estamos haciendo una revisión a toda la cartera porque quizá hay valores que en el entorno de tipos bajos se han visto muy beneficiados del favor de los inversores y quizá estamos entrando de algún u otro modo en que sean empresas algo más cíclicas y con menos sensibilidad a los tipos de interés o al menos no se beneficien tanto de las que sean más beneficiadas. En cambio, otras empresas que puedan estar más beneficiadas y relacionadas con el consumo de gas regulado o el consumo eléctrico, o autopistas, que se vean más penalizadas. Pero evidentemente también hay que mirar las valoraciones. Quizá como decía antes el sector financiero tenga un aspecto más positivo que antiguamente, pero creo que claramente el sector logístico es uno de los que nos sigue gustando y el sector energético serían nuestras apuestas para el 2017 y siguientes. Para nosotros el corto plazo es quizá tres y cinco años.

Hablando sobre el sistema de pensiones y cambiando de tema. ¿Peligra el futuro de las pensiones ahora mismo para los españoles?

Esto posiblemente sea muy mediático pero eso poco realista. Que las pensiones en España sean un peligro desde luego es quizá intentar asustar a los pensionistas actuales o futuros. Lo que probablemente sí está en riesgo es el concepto o la cuantía de pensiones que a día de hoy se está percibiendo. Posiblemente va a haber que hacer una serie de reformas porque cada vez se jubilará la gente con una pensión mayor y esto dentro del sistema si no hay reformas suficientemente potentes no pueda aguantarlo mucho tiempo. Con lo cual el sistema de pensiones público estoy convencido de que va aguantar y otra cosa es si seguirá el mismo esquema que ahora y si será de la misma cuantía. En todo caso, lo que sí probablemente veremos es que la tasa de sustitución de la pensión pública que a día de hoy está en niveles del 80% vaya poco a poco bajando, porque sí que es cierto que las pensiones o los salarios son mayores que los que tenían nuestros padres.

¿Cuáles son los principales riesgos dentro del entorno de las pensiones?

Quizá sea la mentalización que debemos tener aquellos que vamos a acceder a una pensión dentro de quince, veinte o treinta años en el que nuestra pensión no va a ser del mismo porcentaje del último salario como el que tenían nuestros padres o nuestros abuelos. Y que serán necesario complementarlos de una u otra manera. Creo que no será cierto que viviremos peor que nuestros padres o nuestros abuelos, lo que será cierto es que será así si no lo complementamos por parte de ahorro privado. Hasta hace poco la forma tradicional de ahorrar de nuestros padres y nuestros abuelos era comprar una casa y probablemente la nuestra ya no sea comprar una casa sino que tendremos que complementarlo con ahorro financiero que nos permita el complementar las pensiones públicas. Y yo creo que ese es el principal reto: la concienciación que debemos hacer todo que debemos complementar todo con lo que hacemos con la parte del estado con ahorro financiero.

¿Por qué es interesante ahora mismo invertir en planes de pensiones en vez de hacerlo a través de otros vehículos?

Hay una cosa que enlaza con lo anterior y es que los planes de pensiones disciplinan. Quizá no somos demasiado disciplinados en cuanto al ahorro. El que tenga dificultad de hacerse líquido nos ayuda a que tengamos que autodisciplinarnos y es una forma de disciplinarnos, porque otros productos que tengan una liquidez mayor que aparentemente pueden ser más atractivos quizá nos tiente más el poder usarlo en un periodo de dificultad. Los planes de pensiones ayudan a autodisciplinarte. Creo que tiene un punto final fundamental que no tienen otros productos que es el posible enfoque de largo plazo que permite invertir en algunos activos que al estar enfocados en productos más de corto plazo no te permite. Nosotros en las carteras que gestionamos en los planes de pensiones del grupo Aviva incluimos algunos elementos como pueden ser fondos de capital riesgo o fondos de préstamos que tienen un atractivo indudable pero su liquidez no es tal como la que puede exigir un fondo de inversión y no te permite acceder a esa diversificación o a esos retornos que sí te permiten estos planes. Creo que es una forma importante de complementar que quizá no deba ser la única pero sí complementar la inversión enfocada hacia la jubilación.