José María Luna, director de análisis de Profim Eafi, habla sobre la situación del entorno de los fondos de inversión y cuáles son los temas más importantes a tratar durante el 2017.
 
Despedimos 2016 que ha sido bastante movido en términos de mercado. ¿Qué balance hace y de qué errores se debe aprender en el entorno de los fondos de inversión para el 2017?

Desde el punto de vista del patrimonio y centrándonos en los fondos de inversión creo que ha sido un año muy bueno, muy positivo, en el cual hemos visto aumento de patrimonio de los fondos de inversión. Creo que eso es positivo y basta por ver si esa dinámica continúa en el 2017. Esperemos que sí porque hay una enorme bolsa de dinero en productos conservadores que tanto las entidades como los propios asesores van a intentar dar solución. Hay varios retos, para llegar a asesorar es importante dar una información y formación. Hay gente que no sabe lo que es un fondo de inversión y hay falsos mitos como que son solo productos para ricos o que son muy agresivos. Luego hay otro reto que es el Mifid II que veremos todo el desarrollo que hace el ejecutivo español y sobre todo lo que venga de la UE y que todos los países se tienen que adaptar. También las entidades y los asesores a lo que se tienen que adaptar los inversores.

Ha sido un año como la travesía de Ulises. Siempre teníamos problemas. Cuando no eran desde el punto de vista económico, por ejemplo cuando se hablaba que el precio del petróleo podría llegar a los 10 dólares. El hundimiento del high yield americano a consecuencia de esto. Se habló incluso de deflación y hoy en día hablamos de inflación. Por supuesto, siempre hemos estado con el ruido político, que va a continuar. Al final hemos estado con continuos sobresaltos que en 2017 los vayamos a tener.

Tenemos que estar atentos a los bancos centrales, que van a jugar un papel importante. Un error sería pensar que no van a tener presente cómo está la economía a nivel mundial. Y por supuesto los mercados financieros. Hay que trabajar con el ruido político. Se pensaba que llegaba el fin del mundo con el Brexit y Donald Trump. Al final los mercados lo que podemos aprender es que quizá los ruidos no hacen abandonar los mercados de bolsa sino todo lo contrario, para ver una oportunidad. Los mercados están caros, ahora bien, puede haber oportunidades en determinadas compañías o sectores, pero no es para abandonar la renta variable, porque ya lo hemos visto. Con lo cual, de esto deberíamos aprender. También es verdad que hay ciertos problemas políticos que no se han cerrado del todo. Veremos cómo se gestiona el Brexit a lo largo de este 2017 y qué puede hacer o no Donald Trump el año que viene. No vaya a ser que haya varios fiascos en el sentido de que todo el mundo tenga expectativas creadas maravillosas de que va a ser el gran salvador de los mercados de capitales y que se encuentre con su partido que le deje hacer o no algunas medidas que pueda llevar a cabo.

Luego con la renta fija ha habido algún error. Nosotros mismos en Profim hemos hecho autocrítica en el sentido de que a principios del 2016 hemos sido muy prudentes en la posición de renta fija. Hemos tenido duraciones más cortas en vez de tener fondos de vencimiento de más largo plazo. En ese sentido, viendo después los números, si hubiéramos tomado una posición más agresiva con fondos de más largo plazo probablemente los resultados habrían sido infinitamente mejores. Ahora ojo al 2017 porque la renta fija no habrá que abandonarla, pero a ver si alguien va a pensar que se dé lo mismo que en 2016 o que en 2015. Creo que ahí hay sustos y esos a lo largo del 2017 se pueden prolongar.

Atentos también a China. China en el 2016 ha ido de tapado. Casi no se ha hablado de China. El verano del 2015 cuando nos dio un pequeño susto, pero luego ya no. Un error es pensar que el Brexit se ha pensado completamente y que China puede dar un susto en 2017. Veremos si las autoridades monetarias son capaces de controlarlos. Si no será uno de los retos que más ruido pueden realizar. Pero es de lo que podemos aprender o estar muy atentos de cara al próximo ejercicio.

Uno de los protagonismos que esperamos para el próximo año es el antagonismo entre la política monetaria de Europa y la de Estados Unidos. ¿A través de qué herramientas podemos canalizar esta divergencia por parte de la Fed y del BCE?

Creo que divergencia va a haber y de hecho ya la está habiendo. La Fed sube tipos y el BCE con otros bancos centrales de manera coordinada están en otras vicisitudes. Ahora bien, la Fed no creo que pase de una política monetaria acomodaticia a una completamente restrictiva. Me cuesta porque es verdad que la economía norteamericana va a acelerarse, y ya lo estamos viendo. Pero ojo que el dólar se está apreciando mucho, China es preocupante, y también el endeudamiento que tiene Estados Unidos. Vamos a ver hasta dónde puede aplicar políticas monetarias restrictivas viendo lo que puede hacer Donald Trump y viendo dónde está el endeudamiento. Entonces sí a la divergencia al menos en el corto plazo. Luego habrá que ver qué va haciendo la administración republicana. A corto plazo esto lo podemos aprovechar con el dólar. Es lo que venimos recomendando. Podemos tener posiciones tácticas en el dólar, aunque a mí me cuesta verlo cerca de la paridad. Cuando va al 1,03 le cuesta apreciarse contra nuestra moneda. En segundo lugar, bonos flotantes norteamericanos. Los tipos de interés del 2 y 5 años están repuntando. Una forma de aprovecharlo es hacerlo a través de la renta fija de Estados Unidos con bonos flotantes. Atentos también al dos años americano. Con el 1,20% o 1,21% me tengo que ir al 7 o 10 años de muchos gubernamentales de la zona euro. Como forma táctica lo puedo utilizar. Y también por supuesto la renta variable norteamericana. El ciclo económico es más fuerte que en el caso de Europa aunque haya muchos que digan que está cara.

Y su suben ingresos y beneficios como se espera por parte de muchas compañías dentro de Estados Unidos eso va a hacer que se corrija el nivel de valoración que tiene Wall Street, ¿no?

Efectivamente, con lo cual en ese sentido sí que creo que puede haber formas de aprovechar esa divergencia. Veremos en el caso de Europa qué es lo que conviene tener y qué no, pero en el que caso de aprovecharlo hay que verlo de forma táctica. La gran incógnita es la agenda política. La duda es Donald Trump y veremos si el Trumpanomix es como el Abenomix o cómo es. Hay una serie de expectativas. Hará mucho de lo que ha dicho que va a hacer, pero habrá otras cosas en las que primará el pragmatismo. Creo que todo el mundo está expectante y creo que la Fed también está muy expectante porque el endeudamiento es tremendo a nivel mundial. Los tipos más altos haría que los países se financiaran a más intereses y eso restaría crecimiento. Lo que hoy hablamos de inflación a ver si dentro de nueve meses hablamos de nuevo de inflación estancada y de crecimientos económicos más bajos. Con lo cual habrá que puede hacer Donald Trump y el resto de agendas políticas porque eso va a marcar mucho lo que hagan los bancos centrales.

Por otra parte, muchos expertos siguen hablando de selección de sectores y el bancario, aunque está ya muy manido, sigue siendo muy comentado. ¿Ve este sector atractivo para posiciones en Estados Unidos, Europa o ambas al hilo de lo que hemos comentado de los bancos centrales?

Depende muy mucho del ciclo económico de tipos de interés y también de la valoración. En el caso norteamericano, que el sector bancario me gusta más, lo que le favorece es por un lado el ciclo económico, que es de reaceleración del crecimiento económico. En segundo lugar, tipos de interés donde hay una pendiente positiva, y en tercer lugar está la regulación. En ese sentido Donald Trump habla de reducir algunas de las trabas burocráticas de regulación. Algunas veces son impresionantes lo que hay que a veces se dice que es para favorecer al inversor final y creo que éste, ni los analistas, ni las distintas casas necesiten unos enormes departamentos de cumplimiento normativo que más que avanzar lo que hacen es dificultar o hacer negocio. Entonces creo que es primordial para el mundo que se pueda facilitar la formación de puestos de trabajo y si no se ayuda evidentemente no se va. Los gobiernos no están para crear puestos de trabajo, están para facilitar que no se cometan verdaderas atrocidades, pero eso no significa que el sector financiero tenga que convivir con una regulación tremenda y hoy por hoy veremos en lo que queda el caso de España porque todavía falta la ley o el reglamento a desarrollar. En el caso de EEUU sí juega a su favor. En el caso de Europa depende de que mejore la macroeconomía, con lo cual beneficiaría sin lugar a dudas a los bancos. Ya se ve que están mejorando los préstamos y eso puede jugar a favor. En segundo lugar, los tipos de interés jugarán menos favorablemente que en EEUU porque el BCE lo que trata es mantener los tipos muy bajos y eso no beneficia al sector bancario. Y en tercer lugar estaría la regulación y eso tampoco beneficia. Con lo cual a los bancos europeos les beneficia la posibilidad de la mejora macro, las valoraciones que puedan ser más atractivas, y la posibilidad de que haya movimientos corporativos. Esto se traduce en que se pueda tener algún producto temático sectorial a nivel de bancos pero para perfiles más agresivos. En bancos europeos jugaría más a través de un fondo de renta variable de la zona euro, que tenga posición en bancos. Pero asumiendo que vamos a seguir teniendo mucho ruido.

Por último, aunque es una pregunta de bola de cristal pero muchos inversores se la están preguntando en estos momentos. ¿Qué tipos de fondos de inversión cree que lo harán mejor en el nuevo ejercicio entrante?

Creo que es un año de renta variable, que creo que es el principal motor de rentabilidad para las carteras. En ese sentido, lo que haría sería tener productos flexibles, precisamente porque vamos a estar continuamente en risk on y risk off. Momentos de alzas y bajas por la volatilidad que vamos a seguir teniendo. Va a ser un año muy similar al que estamos apunto de dejar. En ese sentido, productos de gestión activa que traten de proteger al partícipe. Que caigan menos que el mercado y que también suban. A nivel táctico me encanta la bolsa española y le daría cabida. La primera parte del año insistiría mucho con la bolsa japonesa. Hablaba antes de que el tapado de riesgo es China, pues el tapado en renta variable es Japón. Para los próximos tres meses tendría algo de Japón. Y por supuesto la bolsa norteamericana. Empresas norteamericanas en mid caps que es un segmento al que daría peso. Eso junto con algo de deuda emergente de corto plazo, van a ser los motores de rentabilidad para el 2017.