El oro registró este martes su mayor caída diaria desde 2013 tras ceder un -3,30%, de 1.311 a 1.265 dólares. El retroceso llevó al oro a su nivel más bajo en más tres meses, presionado por el  repunte del dólar y el aumento de las expectativas de subidas de tipos de interés en Estados Unidos, tras la mejora de los datos macro y las declaraciones de dos miembros de la Fed que se mostraron partidarios de subir las tasas.
 

El presidente de la Fed de Chicago, Charles Evans, dijo este martes que estaría de acuerdo con una subida en las tasas antes de que finalice el año, si los datos macro siguen acompañando. Por otro lado,  el presidente de la Reserva Federal de Richmond, Jeffrey Lacker, también se mostró partidario de subir los tipos, antes de que repunte la inflación.  Estas declaraciones provocaron caídas en las bolsas y un repunte en el dólar, que alcanzó máximos dos meses. Las subidas situaron al índice dólar por encima de la resistencia ubicada en 96 puntos, superando los máximos más recientes que había marcado en este nivel.

Los precios del oro se estructuraron al alza entre noviembre y diciembre con una formación de doble suelo, cuando se confirmo el patrón de cambio de tendencia se inició una tendencia alcista que llevó al preciado metal a marcar máximos anuales en torno a 1.370 dólares.

A partir de ese momento la tendencia alcista terminó y se inició un periodo de tendencia lateral bajista, los precios marcaban mínimos en el mismo nivel, mientras que los máximos eran cada vez más bajos. Estos movimientos fueron dibujando un triángulo descendente.

En el gráfico diario del oro, cortesía del bróker ActivTrades, pueden observa cómo una vez confirmado el triángulo descendente, con la consiguiente pérdida del soporte situado en torno a los 1.300 dólares, se dispararon las ventas y fulminó el soporte semanal de los 1.290 para terminar cerrando en el soporte situado en torno a los 1.270 dólares.