Todavía tendremos bastante volatilidad en los mercados. En nuestro índice, el sector financiero es el que produce esta caída del mercado y sobre todo banca mediana, pues Santander y BBVA tampoco tenían caídas muy fuertes.

El Ibex35 se la está jugando a los 10.400 puntos. ¿Qué panorama nos deja esta situación?

 Sabemos que estamos en época de test de estrés, que hay nervios pero nuestras entidades saldrán bien paradas de estos exámenes. Pensamos que se han hecho con los criterios que marca la ley y no vemos ningún problema específico en la banca nacional fuera de los problemas que experimenta el sector en Europa. Nuestros controladores han sido inflexibles.

¿Incorporaría bancos medianos en cartera o es mejor mantenerse al margen?
El inversor conservador le diría que lo mejor es mirarlo desde fuera y si quiere estar en renta variable que opte por los grandes valores. Al inversor que le guste especular, estas ventas tan fuertes en momentos determinados son una oportunidad para intentar una operación a corto plazo en un posible rebote. Nosotros pensamos que los últimos quince días las bolsas han tenido oportunidad de una corrección violenta, lo han hecho de una forma más bien suave pero realmente no pensamos que haya cambiado el signo alcista con el que continúa el mercado.

BES ha dado un nuevo susto, con más del 20% de caída. ¿Cuánto más le queda por caer?
Sigue trayendo inestabilidad y desde el primer momento había que ver lo desde fuera. Hemos visto que se ha ejecutado alguna operación de garantía y lo que es la familia en vez de mantener un 25% mantiene un 20% de la entidad, sabemos que hay vencimientos importantes en estos días que podrían llegar a pagarse o no y eso es lo que inquieta a los inversores. Creemos que tiene solvencia para hacer frente incluso al 100% de la deuda intragrupo que haya. También hemos escuchado al Banco Central de Portugal decir que la entidad es solvente pero estamos en un entorno donde hay muchas dudas y la gente prefiere salir asumiendo pérdidas.

El escándalo como el de BES hizo que dos compañías, ACS y Banco Popular retrasarán su emisión de deuda. ¿Acudiría a este tipo de emisiones?
La fecha será cuando el mercado de renta fija se calme un poco y mejor, con lo que puede que no esté muy lejana. Son emisiones con una demanda muy fuerte en estos momentos, porque ha llegado a unos tipos por encima del 4-5%. Ha sido prudente no lanzar la emisión en un momento en que había dudas, es un cambio parcial del sistema de financiación de las compañías para depender menos de los bancos y creo que estas operaciones verán la luz con éxito.


¿Qué repercusión puede tener la salida de la familia Del Pino en Indra?
Hoy tiene una caída puntual. La Sicav tenía un 6%, ya se deshizo del 1.06% y ahora ha decidido que la participación no es estratégica y la ha puesto a la venta. Es positivo porque la señal de alarma de que la entidad no quería ser accionista significativo al perder el 5% estaba en el mercado y era una cosa que pesaba sobre la cotización de Indra. Evidentemente el descuento es el descuento pero es positivo que desaparezcan incertidumbres sobre cuándo se deshará de esa participación.

¿De qué tenemos que estar pendientes esta semana?
Un poco de todo. Fuera del contexto comentado, tenemos que ver los resultados americanos que son las grandes entidades las que publican esta semana. En Europa, tendremos que estar atentos a la volatilidad que nos viene del sector financiero. BES es una de las entidades que nos está llevando a esa volatilidad y el sector financiero en general en Europa está sufriendo bastante castigo.