Lola Solana, la gestora del Santander Small Caps España, ha enterrado este 2017 el mito de que los fondos de los grandes bancos funcionan mal y sólo se aprovechan de los clientes para cobrarles altas comisiones. Y además lo ha hecho invirtiendo en empresas de pequeña y mediana capitalización del mercado continuo lejos de los ‘pesos pesados’ del Ibex 35.

En medio del ‘boom’ de la inversión en valor de gestoras independientes, el fondo del Santander se rentabilizó en 2017 un 26,17%, convirtiéndose así en el mejor producto de su categoría, la renta variable española. En los últimos doce meses este fondo consigue un retorno del 28%, por encima del Gesconsult Renta Variable que se anota una rentabilidad del 24,3%, el Sabadell España Dividendo Plus un 23,4%, el BPA Sicav Iberian Equities un 23,2% y azValor Iberia un 22,65%, según los datos del selector de fondos Morningstar.

El vehículo que gestiona Solana es, además, el que mejor rentabilidad a tres años consigue con un retorno del 16,4%, por encima del 13,3% del Metavalor de la gestora Metagestión o del 12,8% del Renta 4 Bolsa. También consigue situarse como el primero en este aspecto a cinco años, con una rentabilidad del 17%, por encima del Metavalor y del fondo Bankia Small & Mid Caps España. El producto de renta variable española que mayor retorno tiene a diez años es el Bestinver Bolsa con un 5,17%.

 

 

El único pero que se le puede poner al fondo es que no bate a uno de sus índices de referencia, el Ibex Small Cap que subió un 31,4% en 2017. Aunque sobrepasa de largo al Ibex Medium Cap que se anotó un incremento del 7,9%, su otro índice de referencia. Otro de los lastres que ha tenido el fondo del Santander es su apuesta por Banco Popular y Siemens Gamesa, dos de las compañías españolas que más caídas han sufrido en 2017 en el parqué.

Pero, ¿cómo invierte el fondo Santander Small Caps España? El producto del banco que lidera Ana Patricia Botín invierte como mínimo el 75% de su patrimonio en valores de renta variable de capitalización media y baja, entre 15 millones de euros y 3.000 millones de euros. “De ese porcentaje mínimo invertido en renta variable, al menos el 90% estará invertido en emisores españoles”, indica el folleto del fondo.

Más allá de esta filosofía de inversión, sus mayores posiciones son Fluidra, Prosegur, Barón de LeyCie Automotive, Miquel y Costas e IAG. En el caso de la compañía especializada en tratamientos de aguas y piscinas tiene una exposición del 4,45%, lo que supone un patrimonio invertido de 26,8 millones de euros. Se da la circunstancia que las acciones de la compañía catalana se disparan en los últimos doce meses un 160,5% tras anunciar la fusión con su competidora estadounidense Zodiac, por lo que el fondo se ha aprovechado de la espectacular subida de la compañía catalana.

“Seguimos positivos con nuestras principales apuestas, Fluidra, Vidrala, Prosegur, MásMóvil o NH Hoteles , valores que están experimentando un aumento de la demanda gracias el crecimiento del PIB en España. Este incremento de la demanda tiene un impacto positivo en ventas, márgenes y generación de caja por lo que consideramos que los analistas subirán las estimaciones de beneficios. Consideramos que tras el periodo estival los mercados de renta variable apoyados por una buena presentación de resultados escalarán posiciones superiores a las actuales”, explican desde Santander Asset Management (AM).

 

 

Por su parte, Prosegur pesa en la cartera del fondo un 4,09% con un valor de mercado de 24,7 millones de euros. Mientras que la bodega riojana Barón de Ley, CIE Automotive, Miquel y Costas e IAG se mueven en torno al 3,3% de peso ponderado en la cartera que gestiona Lola Solana.

Pese a la filosofía se invertir en compañías de pequeña y mediana capitalización, también figuran en el listado de inversiones algunas empresas del Ibex 35, como la propia IAG, Ferrovial, Acciona, Bankia, Meliá Hotels, Indra, Grifols, Acerinox o Siemens Gamesa.

Además de estas empresas, el fondo también tiene una exposición de un 8,6% a compañías portuguesas. Su mayor apuesta del país vecino es Corticeira Amorim, la mayor compañía del mundo en productos derivados del corcho, con un peso en el fondo del 2,2%. El fondo invierte en otras empresas lusas por las que apuestan los fondos ‘value’ españoles como Sonae, Banco Comercial Portugués, Semapa o Portucel.