En un día poco favorable para los mercados, en el que las bolsas se están resintiendo ante la preocupante situación en Ucrania, que va camino de convertirse en un foco de incertidumbre importante (que lo será más si el conflicto se recrudece de la mano de Rusia), no son pocos los valores que están complicando su aspecto técnico.
MADRID, 03 MAR. (Bolsamania.com/BMS) .- En un día poco favorable para los mercados, en el que las bolsas se están resintiendo ante la preocupante situación en Ucrania, que va camino de convertirse en un foco de incertidumbre importante (que lo será más si el conflicto se recrudece de la mano de Rusia), no son pocos los valores que están complicando su aspecto técnico.

Destacamos, porque es, sin duda, el valor de nuestro Ibex que tiene (tenía) el soporte más claro, a Telefónica. La operadora está perdiendo los 11 euros, nivel que consiguió conservar la semana pasada, y eso a pesar de que el jueves hiciera una fea figura técnica (envolvente bajista) tras publicar sus resultados.

“Crucemos los dedos para que no pierda los 11 euros”, decían la semana pasada nuestros analistas, teniendo en mente además ese peso tan importante que tiene la operadora en el Ibex.

Pues bien, en estos momentos Telefónica ya ha perdido este nivel: cotiza en los 10,9450 euros (-1,49%).

“Por debajo (de los 11) se podrían poner las cosas bastante feas”, añadían nuestros expertos el pasado jueves. La operadora tiene los siguientes soportes en los 10,84 euros y, por debajo, los 10,68.

SOBRE LOS RESULTADOS...

Telefónica anunció la semana pasada que, en 2013, ha obtenido un beneficio de 4.593 millones, un 16,9% más que en 2012. Las cifras, en general, fueron positivas, aunque hubo cosas que no gustaron a los analistas ni al mercado. En especial, y aunque es algo opcional, parece que pesó especialmente el que dijera que añadía la modalidad del pago en especie en el cobro de su dividendo. Esta opción, que ya ofrecen muchas empresas grandes, está cada vez más presente e incluso la aconseja el Banco de España en su “recomendación” para que los bancos limiten sus dividendo. Aun así, hay algo en ella que no gusta a los mercados ni tampoco a los expertos; tal vez el hecho de que denote debilidad en las compañías que lo adoptan.

N.A.