Felipe López Gálvez, analista de Self Bank, analiza la situación del mercado europeo.

¿La noticia publicada por Bloomberg diciendo que el BCE podría iniciar el tapering antes de lo previsto puede ser un “globo sonda” para testear el mercado?, ¿Un evento así podría pinchar una burbuja en el mercado de renta fija?
El mercado se ha acostumbrado a que el BCE resuelva la papeleta alimentando de manera artificial al mercado y no era normal que los bonos cotizaran con rentabilidades negativas. Vamos a ver si al final esta noticia es verdad o no, pero de confirmarse, supondría un cambio de tendencia sobre lo que ha venido haciendo el BCE en estos años, aunque la cantidad de reducción que se está hablando es de sólo 10.000 millones respecto a los 80.000 actuales. Si sigue el modelo de la Fed, iría reduciendo la cantidad de compra de bonos y, a dos o tres años vista incluso podríamos ver subidas de tipos de interés.
 
¿El rebote que están experimentando los bancos europeos es fiable?
Tengo mis dudas. Hay mucha desconfianza en el sector. Por ejemplo, a priori todos los bancos aprobaban los tests de estrés y luego hemos visto ampliaciones de capital, lo vimos en el Santander, en Popular más recientemente, ahora se habla de que Deutsche Bank necesita una ampliación.

También hay dudas por el cambio de negocio en la era digital en la que vivimos. De hecho, los bancos han dejado de competir entre ellos para competir con empresas del sector tecnológico, fintech, nuevos medios de pago… y los bancos que no hagan los deberes van a quedar rezagados en este proceso.

Popular ha anunciado que retomará los dividendos en efectivo en 2017. Además, quiere sacar a bolsa su inmobiliaria. Entre tanto, sigue haciendo desinversiones, despide a una quinta parte de su plantilla, amplía capital… ¿Qué le parecen sus planes futuros?
El Popular está en una situación muy incómoda. Ha lanzado el mensaje de que va a recuperar el dividendo para tratar de agradar al mercado y sostener las caídas de los últimos meses. También ha dicho que va a tratar de escindir hasta 6.000 millones de euros en activos no productivos, especialmente ligados a inmobiliario, pero lo ha dicho de buenas a primeras como si fuera tan fácil sacar de balance 6.000 millones de activos. Si finalmente lo consigue hacer esta reestructuración, Popular podría ser objetivo de comprar por alguno de los grandes bancos. Además, el Banco de España presionará para la integración de entidades en busca de rentabilidades que hoy no tienen.
 

Ya se ha anunciado las conversaciones para fusionar Bankia y BMN, dos entidades en las que el Estado tiene participaciones. Esto podría facilitar la salida del Frob en un momento en el que al Estado le corre prisa ganar liquidez para corregir la desviación del déficit. ¿Qué participadas podría vender el Estado para conseguir corregir esta desviación?
A priori es muy posible que se acabe cerrando la fusión de Bankia y BMN en 2017, además, tendría sentido estratégico, pues se generarían sinergias y también tendría sentido a nivel geográfico. Bruselas nos va a exigir que vayamos desligándonos de Bankia.
En cuanto a otras participadas, a corto plazo no van a privatizar nada ante la ausencia de Gobierno, pero podrían sacar a cotizar Loterías y Apuestas  y participaciones minoritarias en Indra, Enagás y Red Eléctrica, aunque no creo que vaya a haber mucho movimiento corporativo por ahí. También recordemos que tiene el 51% de Aena, pero es un negocio estratégico para el Estado, de hecho, en la mayoría de gestores aeroportuarios europeas que cotizan en bolsa, como Fráncport o Aeroport de Paris, el Estado sigue manteniendo participaciones por el interés estratégico. Por tanto, no veo privatizaciones a la vista.
 

Easyjet ha anunciado un profit warning por “eventos inesperados”, como los atentados terroristas y el Brexit. ¿Cree que esta situación podría extenderse a otras aerolíneas europeas e, incluso, empeorar por el posible encarecimiento del petróleo?
Pues es posible. Hemos visto cómo se contagian unas a otras. Hay que decir que ha habido un antes y un después con el Brexit y la caída de la libra, pues en general muchas aerolíneas tienen grandes costes en divisa, especialmente en dólares porque es la divisa en la que se compra el combustible, encareciendo los costes de las aerolíneas. También en euros por las tasas aeroportuarias, incluso muchos pedidos de aviones se hacen en dólares y euros por el oligopolio de Airbus y Boeing, por lo que todo esto, para una aerolínea británica, supone un problema importante. A esto se suma que el petróleo está repuntando y las dudas sobre cómo pueden afectar los ataques terroristas.

Es un sector que está cotizando a bajos ratios de PER, por lo que no podemos decir que a largo plazo no sea una mala inversión, pero a corto plazo va a sufrir mucha volatilidad.