Queda poco más de un mes para que Donald Trump se convierta en el 45 presidente de Estados Unidos. El próximo 20 de enero se celebrará la investidura y el controvertido millonario pasará a ocupar el despacho oval desde el que dirigirá el país los próximos cuatro años. ¿Será el nuevo inquilino de la Casa Blanca un problema para la economía o los mercados no se equivocan?
 
La posibilidad de que Donald Trump se alzase con la victoria en las elecciones presidenciales americanas era hace tan solo unos meses uno de esos eventos políticos con visos de convertirse en un cisne negro para la economía. Sin embargo, lejos de provocar una convulsión, lo cierto es que los mercados han reaccionado casi con emoción y los índices de la bolsa americana siguen marcando nuevos máximos históricos.

La posibilidad de que las políticas de expansión fiscal y de aumento del gasto puedan aumentar el crecimiento ha animado a unos inversores cansados de años de expansión económica anémica. Pero, ¿se equivocan los inversores? ¿Qué riesgos podrían desencadenar estas políticas según los expertos?

Estrategias de Inversión ha celebrado una mesa redonda con ocho analistas para saber cuáles pueden ser los siguientes pasos en las políticas de Donald Trump y qué ventajas e inconvenientes pueden presentar para la economía y los mercados.

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De izquierda a derecha Luis F. Ruiz (Estrategias de Inversión), Amilcar Barrios (Tressis), Silvia Morcillo (Estrategias de Inversión), Sergio Míguez (EFPA), Aurelio García del Barrio (IEB), Cristina Martínez (Self Bank), Guillermo Santos (iCapital), Domingo Barroso (Fidelity), Domingo Torres (Lazard)


Todos los participantes en este evento destacan que a un mes vista de la investidura lo más evidente es la incertidumbre que aún envuelve al nuevo presidente electo republicano.  Aurelio García del Barrio, director del global MBA del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) cree que todo va a depender de “cómo se parezca el Trump presidente al Trump candidato porque probablemente veamos diferencias”.

Si hay algo en lo que ha destacado la campaña electoral del próximo presidente de Estados Unidos ha sido su constante tono bronco y en la radicalidad de sus propuestas tanto sociales como económicas.
Trump quiere devolver el papel de líder del mundo a Estados Unidos y en lo económico lo quiere hacer invirtiendo más de 500.000 millones de dólares en infraestructuras durante su gobierno, rebajando impuestos, favoreciendo sectores tradicionales como el de la energía y la industria y fomentando la repatriación de los dividendos exiliados en las filiales extranjeras de las grandes compañías.

Unas políticas que todo el mundo descuenta que generarán mayor crecimiento y mayor inflación. Como explica Domingo Barroso, director de ventas de Fidelity España y Portugal, “por la parte positiva hemos entrado en un mundo con más crecimiento e inversión. Y eso es bueno. La parte negativa –dice- es la incertidumbre, porque habrá que ver cómo articula las medidas de crecimiento a través de impuestos y aranceles. A los gestores lo que más les preocupa es el proteccionismo”, explica el experto.

Si Trump pone en marcha el programa electoral con el que ganó las elecciones, los expertos de la mesa creen que podría haber riesgos.  Para Guillermo Santos, socio de iCapital, la situación es clara: “el miedo viene por cómo va a financiar Estados Unidos el crecimiento. Lo hará a través de deuda en un momento de subida de tipos de interés. ¿Quién va a comprar esa deuda?”, se pregunta el experto también afirma que “el principal tenedor de bonos americanos es China y ahí puede haber un riesgo. No sé si un cisne negro, rojo o de otras tonalidades, pero para mí es bastante preocupante porque las crisis vienen de los bonos y si viene una podría venir por ahí. Y los bonos americanos son el refugio por excelencia”, alerta.

RENTA FIJA
Sergio Míguez, director de relaciones institucionales de EFPA España, explica que “lo que más me ha sorprendido es el repunte de las tires de los bonos americanos. Me da la sensación de que el mercado ha interpretado la política de crecimiento que va a venir y eso ha impulsado la bolsa americana”, apunta.

Luis Francisco Ruiz, director de análisis de Estrategias de Inversión, afirma que  las subidas en bolsa de estas últimas semanas no son una buena señal. “Las subidas –dicen- han sido muy selectivas, lo que hace muy complicado el stock picking”, explica. En su opinión “con Trump hablamos de populismo y me cuesta encontrar aspectos positivos dentro de su programa. Me cuesta pensar que va a ser un político moderado”, asegura.

Como explica Domingo Torres, Country Manager de Lazard, “habrá que vigilar cuál es el tono de sus discursos y comprobar si tiene músculo en su propio partido para poder poner en marcha las reformas propuestas”. 

En opinión de Amilcar Barrios, analista de Tressis, “quizá lo más irrealizable del programa de Trump sea el proteccionismo. Poder venderles estas medidas a los congresistas es complicado porque al final los que pagan no son los extranjeros, sino los consumidores americanos”.

CRECIMIENTO
Pero quizá lo que más temen los expertos es que sus políticas incrementen más de lo esperado la inflación, sobre todo en un entorno de normalización monetaria.  Domingo Barrosos apunta que “aunque sus políticas sean pro crecimiento una excesiva inflación podría pararlo. Esto haría que la subida de tipos fuera más agresiva”. Es más, apunta que “hay que tener cuidado con la inflación porque sería la “party killer”, lo que podría aguar la fiesta del crecimiento”.

Un repunte más acusado de los tipos de interés de lo que espera el mercado podría ser difícil de digerir para la economía americana. El director de análisis de Estrategias de Inversión apunta que “pongo en duda que esa normalización de tipos se pueda mantener si el crecimiento empieza a verse afectado”, señala.

Con todo, Guillermo Santos asegura que “los ciclos existen y por supuesto que Estados Unidos entrará en un fin del ciclo actual, aunque probablemente ese momento esté lejano porque tiene una situación económica envidiable”, explica.


“Hay que tener cuidado con la inflación porque sería la ‘party killer’ de la fiesta del crecimiento”


LA FED Y LA NORMALIZACIÓN
Aunque muchos analistas destacan la prudencia de Janet Yellen en este proceso de subida de tipos en el que en un año solo se incrementado un cuartillo de punto el precio del dinero, Cristina Martínez, responsable de fondos de inversión de Self Bank apunta que  “estamos en una lucha de egos. Creo que la subida de tipos de diciembre no ha de interpretarse tanto a nivel de mercado, sino más en un intento de Yellen de sentar cátedra y decir a Trump “yo estoy aquí y esta es mi política monetaria y voy a terminar mi mandato haciéndolo como creo que se debe hacer”.

Con todo, para Sergio Míguez “es una buena noticia que se puedan subir tipos porque es un síntoma de que las cosas van mejorando”. En estos momentos, el precio del dinero está en el 0,25-0,5% con una situación casi de pleno empleo (4,6%) y con la inflación repuntando.

Por eso Aurelio García del Barrio considera que “si la economía se mantiene el año que viene probablemente veremos otras dos o tres subidas de 25 puntos básicos más”.

El analista de Tressis considera que “hay que ser muy prudentes porque en este mercado tan distorsionado es difícil saber por dónde van a ir los tipos”. En este sentido, Domingo Barroso considera que ahora lo más importante es saber “cuál va a ser la velocidad y el calendario de subidas”.

La otra derivada de la subida de tipos de interés es la divisa. ¿Va a continuar el dólar apreciándose contra otras monedas como el euro?

EL DÓLAR
Para Luis Francisco Ruiz, la moneda europea puede irse a 0,85-0,90 ya que “el diferencial de tipos de interés con la eurozona hace atractivo que los flujos sigan marchándose a Estados Unidos en el corto plazo”. 
Sin embargo muchos de los participantes de la mesa, como Cristina Martínez considera que “Estados Unidos saben hasta qué nivel puede dejar que el dólar suba”. En opinión de esta experta, esta fortaleza del dólar va a tener impacto en los mercados. “Habrá que ver cómo se comportan las compañías con intereses en el exterior”, dice.

En este juego de ganadores y vencedores, Amilcar Barrios explica que aunque las empresas internacionales se verán perjudicadas por su exposición internacional, las pequeñas y medianas se verán favorecidas tanto por su peso en la economía doméstica como por el aumento de su poder de compra.


“La última derivada de la política estadounidense bajo el mandato de Donald Trump serán los mercados emergentes”


EMERGENTES
Por último, la última derivada de la política estadounidense bajo el mandato de Donald Trump serán los mercados emergentes. Más allá de las amenazas de que ha hecho el nuevo presidente a países como China o México, lo cierto es que los cambios de políticas monetarias y el cambio de fuerzas geopolíticas y el proteccionismo van a tener un impacto claro en estas zonas. Eso es algo en lo que han coindicido todos los participantes en la mesa redonda. 

En este sentido todos dejaron claro que habrá perdedores entre los países más exportadores a Estados Unidos, como México, Corea del Sur, Taiwán y Colombia y que habrá otros como Brasil o Rusia que se podrían ver favorecidos.

En este entorno, Domingo Torres, de Lazard explica que la situación es clara, los inversores “deben ir caso por caso porque no solo va a afectar las políticas de Trump, sino otros factores como el precio de las materias primas”. En su opinión es momento para que los inversores piensen en empresas y no en países.
 
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