Arranca la cita mundialista de fútbol tan esperada. Emoción por todo lo alto, aunque muchas críticas a sus espaldas. ¿Cómo se encuentra la economía brasileña antes de este evento de tamaña importancia?
Cuando está a punto de que el balón comience a rodar en el Arena de Sao Paulo hay mucho revuelo ante el estado actual y real de la economía en Brasil. El país sudamericano llega a la ceremonia de inauguración en un estado de incógnita como bien ha indicado su propio ministro de deportes, Aldo Rebelo: “No podemos poner un diploma que diga que estamos listos”.

¿Cuál es el estado actual de sus cuentas y qué retos debe afrontar? Brasil goza de una tasa de desempleo del 4,9%. Suena casi a cifra utópica en comparación con España o Grecia. Posee un déficit del -3,26% y una deuda que supera el 66,64% del PIB. Entretanto, el crecimiento del PIB de Brasil se ha ralentizado. Tanto, que se espera que para este año se expanda el 2% y el que viene al 1,6%. Unos datos que han provocado los recortes presupuestarios y que relatan el por qué esas cuantiosas protestas en las calles brasileñas.

Así, en primer lugar, cabe analizar la política fiscal del país.En este sentido, un informe que elabora Bank of America Merrill Lynch destaca que “los resultados fiscales siguen siendo débiles en Brasil, puesto que las medidas estructurales de las balanzas fiscales siguen mostrando una política fiscal expansiva”.

El gobierno cumplió con su primera meta de superávit primario en los cuatro meses de este año, aunque por un margen muy estrecho. Por el contrario, el resultado la entidad financiera estadounidense explica que este resultado “fue fuertemente influenciado por factores estacionales”, con fuertes ingresos sobre todo del sector energético. Eso provocó que el superávit primario de abril llegara 1,87% del PIB.

Brasil balanza fiscal


¿Pueden las cuentas fiscales del gobierno mejorar? En la opinión de estos expertos no. Indican que “los ingresos fiscales siguen estando por debajo del crecimiento del gasto, que se acelerará en el segundo semestre”.

Por tanto, los subsidios e incentivos a varios sectores gubernamentales pesan sobre los resultados fiscales, también. Así pues, las medidas estructurales de las balanzas fiscales continúan mostrando una tendencia al deterioro.

Meta fiscal e inflación

El gobierno cumplió con su primera objetivo de cuatro meses, de 28.000 millones de dólares. La mayor parte ha llegado a través de la recaudación del gobierno central, que fue de 16.600 millones de dólares, fuertemente influenciados por los efectos estacionales en los ingresos fiscales.

Sin embargo, las perspectivas para las cuentas fiscales siguen siendo débiles. Hasta la fecha, los ingresos han crecido un 9,9% interanual, mientras que los gastos aumentaron un 10% interanual en abril. Esta brecha entre los gastos y crecimiento de los ingresos se debe ampliar, en opinión de los expertos de Bank of America Merrill Lynch.

Se espera que los gastos aumenten a medida que se acercan las elecciones y que el gobierno reanude sus transferencias al sector energético. El crecimiento de los ingresos debe permanecer débil mientras el gobierno hace recortes de impuestos sobre los contratos indefinidos y retrasa algunas subidas de impuestos, como en los refrescos.

Por otro lado, cabe destacar que la inflación subió más de lo esperado en mayo. Los precios al consumidor subieron un 0,46% a partir de abril, lo cual fue un dato más elevado de lo que esperaba el consenso de analistas, que los situaba en una subida del 0,38%. El dato anualizado subió hasta el 6,37%, alcanzando de cerca el 6,5% que el BCB establece como objetivo límite.

Brasil se encuentra esencialmente en una estanflación, pero la presidenta Rousseff dijo que no podía explicar por qué Brasil estaba creciendo tan lentamente.

En esta línea Neil Sherling, analista de Capital Economics, señala que "no hace falta decir que esto es un golpe a las esperanzas (sobre todo en el banco central) de que la inflación podría ya haber alcanzado su punto máximo, después de un fuerte aumento en los últimos seis meses".

Elecciones a la vista

Asimismo, el país está cerca de sumirse en unos nuevos comicios presidenciales que delimitarían la política económica de los próximos años. En este sentido, el apoyo de Rousseff cayó a un 34%, desde el 37% en mayo, por toda la serie de medidas que ha ido aplicando en los últimos meses, según un sondeo de Datafolha publicado la Folha de Sao Paulo.

Sus otros rivales para la cita electoral son el senador Aecio Neves del Partido Democracia Social, que tuvo un 19%, desde el 20% esperado, y Eduardo Campos, del Partido Socialista, que cayó al 7% desde el 11%. El número de votantes sin un candidato preferido subió a la más alta de cualquier elección en 25 años.

¿Y cómo se comporta la bolsa?

En este clima tan diverso del país latinoamericano el análisis que muchos echan en falta es el de su mercado de valores. Así, a nivel bursátil, el principal selectivo de Brasil, el Bovespa, se ha movido de una manera irregular en los últimos 12 meses.

Brasil Bovespa


Desde máximos de hace 6 meses el índice referencia brasileño descendió más de un 16%. Fiel reflejo del sentimiento de indignación de la población. Sin embargo, a medida que se ha ido acercando el Mundial de Fútbol ha remontado más de un 19%. ¿Qué dirección tomará la economía brasileña en el medio plazo?