Los miedos que se están reflejando últimamente en las bolsas podrían abrir la puerta a las oportunidades para revalorizaciones futuras. El equipo de análisis de Fidelity, desgrana el entorno global en el cual nos hallamos y ve que Europa será la clave para el 2016.
 
“La volatilidad va a seguir siendo protagonista en este ejercicio”. Esa es una de las lecturas que podemos sacar para el mundo inversor de cara al 2016, de acuerdo con las palabras de Dominic Rossi, director mundial de inversiones de renta variable de Fidelity.

El clima de inestabilidad que nos envuelve se antoja como una de las claves para este ejercicio recién estrenado. Esa es la razón por la que hay que ver cuáles son los parámetros que nos han de servir de referencia en los próximos meses. Así, Según Kevin O’Nolan, gestor de carteras de Fidelity, el escenario que tenemos en este momento “es relativamente neutral”. En su análisis destaca que se “observa un sobrecalentamiento pero no como una fuerte señal”.

Pero, efectivamente, uno de los temas que más causan la preocupación de los inversores es el aumento de la volatilidad, como ya vimos durante el 2015. En este sentido, O’Nolan señala que una de las razones de esta volatilidad que tenemos y que nos acompañará este año (también) es “la descorrelación entre los mercados emergentes y los desarrollados”.

“Es la primera vez desde 2009 que el PMI manufacturero de los emergentes se encuentra por debajo de 50 mientras que el de las economías desarrolladas se encuentra por encima de ese nivel”. Por tanto, esa diferencia al final se reflejará en los mercados y un ambiente volátil será la consecuencia más palpable en este nuevo año. Como resumen, destaca que ahora sería “una gran oportunidad para invertir”.

Descorrelación entre PMIs de países desarrollados y emergentes
Descorrelación entre PMIs de países desarrollados y emergentes


Más allá de la volatilidad, sin duda si algo evidencia la crecida de la inquietud en los mercados eso es el desplome del precio del petróleo, que ya se encuentra por debajo de los 30 dólares. Ese ha sido uno de los principales factores que ha provocado convulsiones en las bolsas y que ha terminado dejando al margen a muchos inversores conservadores a la espera de que volviese a salir el Sol.  

Se trata de uno de los grandes desafíos para 2016. Es decir, como lidiar con un petróleo barato para sacar rentabilidades. Para O’Nolan esto no son más que buenas noticias, en términos generales, para la región europea y, en general, para las economías desarrolladas. “Creo que este petróleo barato será bueno para los mercados desarrollados y, en cambio, para los mercados emergentes será todo lo contrario”, comenta.

Precio real del petróleo en relación a las economías desarrolladas
Precio real del petróleo en relación a las economías desarrolladas


Por eso, el experto explica que para este año el riesgo “viene de parte de los defaults que se produzcan y de la deuda emergentes”. Algo contrario a lo que, en función a sus previsiones, sucederá en economías desarrolladas que “servirá para un impulso para su crecimiento económico”.

De la mano de la idea de los precios del oro negro bajos se encuentra la pregunta sobre las estimaciones de inflación para la Eurozona. ¿Hacia dónde puede ir el IPC europeo con este escenario de precios, sobre todo el petróleo, tan a la baja. “Pensamos que la inflación irá de la mano del precio del petróleo”, afirma el responsable de cartera de Fidelity. “Si el barril de crudo se mueve sobre los 40 dólares de media para este año estará sobre el 1,5% con las medidas que también está tomando el Banco Central Europeo (…) En cambio, si la media del barril de Brent está sobre los 30 dólares, se quedaría en torno al 1%”, concreta.  

Previsión de la inflación europea en función al precio del Brent
Inflación europea en base al petróleo


Uno de los miedos que se ve por los agentes del mercado como una amenaza es la subida de tipos por parte de la Reserva Federal a medida que el precio del petróleo se encuentra en niveles mínimos de 2003. Ante esto O’Nolan dice que hay precedentes en la historia en la que la Fed subió tipos con el Brent cayendo fuertemente, como a finales de los 90 y que la bolsa “lo hizo realmente bien”. Concretamente hasta el año 2000, donde luego llegó el pinchazo de la burbuja puntocom.

No sería el único, puesto que también se avisa de la situación y la tendencia de algunos sectores, como el industrial. O’Nolan apunta que “uno de los riesgos a los que se enfrentan los mercados viene también del sector Industrial” aunque para Europa espera “un crecimiento moderado del 1%”.

Seguirá el momento “crudo” para los emergentes

Desde luego si habrá damnificados en 2016 esos serán los países emergentes de acuerdo con el análisis de Fidelity. Tanto la devaluación de las divisas, ligado al retroceso de las materias primas, con el petróleo a la cabeza,  como la desaceleración de China influirán en este periodo. “Los países emergentes viven una crisis que deriva de la devaluación del tipo de cambio. India o Sudáfrica con una importante agenda de reformas pueden prosperar, pero no así Brasil o Sudáfrica, con un crecimiento deteriorado”, concreta Rossi.

Sobre el mayor al riesgo al que nos enfrentamos en este sentido, O’Nolan alertó que “se produzcan más devaluaciones en las divisas emergentes aumentaría los riesgos en la economía mundial, sobre todo con respecto al dólar”. Por último, agrega que es importante la comunicación del gobierno chino porque hasta ahora “ha habido fallos que se han trasladado a los mercados”. 

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