Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG, analiza la situación del mercado.

El Ibex 35 intenta consolidar el rebote pero, ¿qué niveles son de confianza?
Entre los 8.200-8.000 puntos hay un soporte importante, aunque el Ibex 35 se está limitando a hacer un seguidismo, aún peor, de lo que están haciendo otros índices. Además, el sector bancario europeo está revuelto, lo que le afecta especialmente al Ibex.

Pero donde debemos mirar es a los índices fuertes, como el Dax o el S&P 500 y vigilar los mínimos de agosto del año pasado. Ayer el S&P500 50 los llegó a perder (1.835 puntos) pero luego los recuperó, pero creo que ese es el nivel clave para las bolsas mundiales. En el caso del Dax, este escenario se corresponde con los 9.350 puntos, donde dejó un doble suelo en agosto y septiembre. Estos niveles son críticos porque en ellos el mercado mostró el máximo miedo a China, mucho más de lo que se está mostrando ahora. Si se pierden estos niveles, las cosas se podrán feas para todos los índices y, especialmente para el Ibex 35.
 
¿Qué espera de la temporada de presentación de resultados empresariales en España y, especialmente, para el sector financiero, que es el que más pesa en el Ibex 35?
Habrá bastantes empresas que mostrarán que se han beneficiado de la caída del petróleo, que es algo que no está siendo recogido por las caídas.

El sector financiero, en cambio, no nos dejará buenas noticias, si lo hace, es porque superen unas expectativas que son muy bajas. Y, es que, a los bancos no les beneficia la política monetaria del BCE, que presiona sus márgenes a la baja. Si a eso le sumamos que los dos grandes bancos españoles tienen gran exposición a países con problemas económicos, nos deja un cóctel bastante negativo en el que no se pueden descartar nuevas ampliaciones de capital.

También sigue la expectativa de una nueva oleada de fusiones y adquisiciones en el sector y, en este sentido, Popular, que es el banco más bajista del año, está llamado a protagonizar uno de esos movimientos corporativos.

En medio de esos movimientos corporativos, Santander se configura como uno de los posibles compradores, en España y fuera. ¿Crees que está en posición de comprar otras entidades y se puede permitir ampliar capital nuevamente?
Santander es el único banco que prácticamente no ha participado en el proceso de concentración en España, pero tampoco está en la situación más boyante. El año pasado hizo una ampliación de capital  para cumplir con ratios de solvencia y ahora mismo no sé hasta qué punto se puede permitir adquirir algo. Si compra algo, no creo que esté en condiciones de pagar un importe muy elevado.
 
¿Qué niveles maneja para el petróleo?
En el corto plazo es absolutamente impredecible y en 27 dólares ya debería tener incorporado la sobreoferta. Es cierto que China puede amenazar la demanda, pero el verdadero problema es la sobreoferta.

El último movimiento bajista empezó con la reunión de la OPEP de diciembre, donde no se actuó para recortar la oferta y no se lanzó ningún mensaje que hiciera pensar que el organismo tiene pensado hacerlo. Desde entonces, por cada 1% que ha caído el petróleo, las bolsas han perdido entre un 0,3-0,5%. Esto es una muestra clara de la correlación.  Por ello, creo que las bolsas conseguirán rebotar con mucha fuerza y estabilizarse cuando el petróleo rebote. En ese momento, creo que las bolsas europeas podrían rebotar un 10-15% si el petróleo consigue superar los 30 dólares y sube a 35.
 
¿Consideras que las petroleras europeas están infraponderadas? Todas han caído una media de un 30% desde junio de 2014. Repsol ha sido la más penalizada perdiendo un 50%.
Repsol es la petrolera que cotiza más barata en términos de Europa y la segunda en términos mundiales, por lo que, ante un eventual rebote del petróleo, sería una de las que más se beneficiaría. Pero el problema es que está fuera de control y no hay ninguna garantía de que pueda llegar a los 35 dólares. No obstante, si el crudo sigue cayendo a esta fuerza, la OPEP tendrá que actuar y cambiar su estrategia. Pensando en el largo plazo, Repsol es una buena oportunidad de compra a estos precios.

¿Y si finalmente es opada por otra compañía?
Si la compran antes de que el petróleo rebote, también propiciaría un rebote de Repsol, aunque a corto plazo no estamos en un escenario para que sea comprada por ninguna petrolera, ni europeo, ni americana.
 
La caída del precio del petróleo añade presión deflacionista al mercado. ¿Cree que el BCE tendría que poner en marcha más medidas para apaciguarlo?
No creo que hoy el BCE ponga sobre la mesa más medidas. De hecho, desde la última reunión del BCE, el 3 de diciembre, el BCE no amplió el tamaño mensual de las compras y tampoco evidenció que esta medida estuviera cerca de adoptarse, aunque es verdad que, desde entonces, el petróleo ha caído un 35%, poniendo más presión deflacionista. Con unas bolsas ávidas de buenas noticias, si hoy Draghi deja la puerta abierta a poner más medidas en marcha en próximas reuniones, podría provocar un rebote en las bolsas europeas hoy y mañana. Pero creo que tendremos que esperar al segundo o tercer trimestre del año para ver esa posible ampliación de las compras mensuales desde 60.000 a 80.000 ó más.
 
Pese a la incertidumbre política, el FMI aumenta las previsiones de crecimiento de España. ¿Cree que al mercado le preocuparía un gobierno de coalición de izquierdas?
Le pasaría lo que a Portugal y allí vemos que los activos se han comportado diferencialmente peor, así que, ese tipo de gobierno, con partidos anti austeridad, que no quieran comprometerse a reducir el déficit y cumplir con la agenda que impone Bruselas, tiene un riesgo en el mercado de deuda que se acaba trasladando al resto de activos cotizados.

En cuando a las previsiones de crecimiento del FMI, se basan en la inercia que tenemos hasta ahora gracias a componentes exógenos, como el petróleo. De hecho, De Guindos apunta a un 0,5% de crecimiento adicional por la caída del petróleo; y que el euro puede bajar más. A esto habría que sumarle la inercia del consumo interno. Pero la agenda de reformas del país necesita un nuevo impulso y ahora mismo estamos lejos de atisbar un gobierno, de cualquier signo, que se lo pueda.