Si hace 30 años le hubieran dicho que la mayor compañía del mundo en 2016 no iba a ser una petrolera, un banco o una empresa de telecomunicaciones, probablemente hubiera dudado. Más, si hubiera podido viajar en el tiempo para descubrir que la corporación más grande era Apple, ese fabricante de ordenadores que se conocería por vender unos teléfonos que ¡ya no necesitaban cables!
 
Probablemente si hubieran descubierto cómo iba a haber cambiado el mundo en solo tres décadas los inversores se hubieran lanzado a poner sus ahorros en empresas como la propia Apple, Google o hubieran abandonado a gigantes como General Motors o Lehman Brothers.

Como dice Paras Anand, el director de renta variable europea de Fidelity, “la razón por la que el ritmo en el panorama corporativo cambia tan rápido es por la madurez que han alcanzado algunas tecnologías desde su más tierna infancia de hace quince años. Hablamos de smartphones o de banda ancha…. Todas estas nuevas tecnologías han creado nuevos formatos, nuevas fórmulas para que las empresas puedan surgir”.

Explica el experto que en solo unos años de vida, la plataforma de alquiler de apartamentos Airbnb ofrece ya más habitaciones en todo el mundo que la cadena hotelera Hilton que cuenta ya con una historia de casi 100 años de edad.

Pero, ¿por dónde van a ir los tiros en los próximos años? 
Las distintas firmas de análisis intuyen que los temas de inversión van a estar incluidos dentro de tres grandes megatendencias: la que afecta a las personas, la que tiene que ver con nuestro planeta y la que está relacionada con las máquinas y las tecnologías.

Los cambios relacionados con el ser humano
Envejecimiento:
Algunos estudios muestran que el número de personas que pasan de los 60 años se van a más que duplicar en los próximos años para pasar de 841 millones en 2013 a más de 2.000 millones en 2050.  Esto tendrá un gran impacto en las farmacéuticas y en las empresas ligadas a la industria de la salud. También afectará positivamente a las empresas financieras, las aseguradoras y las gestoras de patrimonio.

El estudio de la genética: Sobre todo para encontrar tratamientos y modificaciones de nuestro genoma que permitan evitar muchas enfermedades que arrasan ahora entre la población de todo el mundo.  

Tratamiento de la obesidad: La tasa de obesidad se ha duplicado en los últimos 30 años y que afecta ya a 1.400 millones de personas a todo el mundo. Es más, para 2030 alrededor de un 60% de la población de países como Estados Unidos o Reino Unido podrían estar afectados. 

Diabetes en China: Una de las enfermedades que podrían irrumpir con fuerza en este territorio debido al cambio de alimentación y hábitos es la diabetes. Se espera que en 2040 afecte a más de 150 millones de personas. 

Aumento del turismo en China: En la actualidad solo un 4% de los ciudadanos del país pueden viajar al exterior y se espera que el aumento de la capacidad de consumo aumente esta tendencia.

Educación: En la actualidad hay más de 100 millones de niños que nunca han asistido a un colegio y que más de 800 millones de adultos son analfabetos.  Los estudios indican que por cada dólar que se invierte en educación se retorna a la economía entre 10 y 15 dólares

Lucha contra el cáncer: Los científicos han sido incapaces de tratar esta enfermedad que se descubrió por primera vez en el antiguo Egipto. Después de más de 5.000 años, hay indicios de que algunos tratamientos podrían comenzar a dar resultados en los próximos años.

La industria de la vanidad. Los mercados desarrollados gastan cada día más dinero en el culto a la propia belleza y la apariencia. Los analistas de Merrill Lynch consideran que este gasto es de unos 4,5 billones de dólares al año en todo el mundo, más que todo el PIB alemán.

Mayores operaciones estéticas del mundo

Desigualdad: El último informe de Intermon Oxfam mostraba cómo 62 personas en todo el mundo habían logrado acaparar más riqueza que otros 3.600 de iguales en todo el mundo. 

Nuevas generaciones, los millenials y la Generación Z, con sus respectivos gustos.  En el caso de la primera de ellas habría que apostar por todos aquellos sectores que están relacionados con el ocio y la tecnología.

Cambios relacionados con la tierra
La mayor parte de los temas de inversión ligados con esta megatendencia están relacionados con el cambio climatológico y el aprovechamiento de los recursos. Los analistas de BofA Merrill Lynch explican que habría que optar por posicionarse en el sector de la eficiencia energética en todas sus variantes, así como la escasez de agua, o la gestión de basuras.

Por otro lado, hay que estar preparados para nuevos episodios de climas extremos y todas sus consecuencias, con lo que la opción de invertir en empresas agrícolas y equipamiento podría ser una buena opción. En este sentido, los analistas no se olvidan de la seguridad alimentaria debido al crecimiento de la población y la falta de agua.

En las últimas semanas estamos viendo las consecuencias en los mercados de un mundo inundado de petróleo. Explican en Goldman Sachs que uno de los temas de inversión para los próximos años estará relacionado con otra materia prima, el litio que, según ellos podría convertirse en la gasolina del futuro.

Cambios relacionados con las máquinas y la tecnología
Por último, las máquinas van a ser cada vez una parte más presente de nuestra existencia. Tanto que el director del World Economic Forum decía hace solo unos días que los robots podrían eliminar alrededor de 50 millones de empleos en los próximos años.

La robótica es, por tanto, una de los temas de inversión tanto para los próximos meses, como la próxima década. 

Robótica

Desde hace unos pocos años no deja de hablarse del internet de las cosas. Con esto nos referimos a la capacidad de las cosas que nos rodean de comunicarse entre ellas y actuar en consecuencia: el frigorífico con la tienda y el coche con los servicios de tráfico. Los expertos explican que hablamos de un mercado que alcanzará los 7 billones de dólares en 2020. 

En un mundo cada vez más interconectado, la ciberseguridad se ha convertido en un pilar clave ya que los crímenes a través de internet podrían tener un coste anual de 2 billones de dólares al año en 2019.  Por ellas empresas que podrían verse beneficiadas son las compañías de software y de seguridad en la nube, entre otras.

Tecnologías disruptivas como el BlockChain , que es lo que ha permitido el nacimiento del bitcoin.  Los expertos de BofA Merrill Lynch explica que en el futuro las innovaciones en hardware, redes sociales o plataformas móviles estarán entre las acciones que lo harán mejor que el mercado en los próximos años.

Por último, cabe destacar la posibilidad de que vuelva a reeditarse un nuevo episodio de la carrera espacial. El abaratamiento de la fabricación de satélites y naves espaciales ya ha permitido que empresas privadas como Spacex se estén encargando ya del transporte de los astronautas a la estación espacial. Los expertos de Goldman Sachs apuntan a que en los próximos años deberíamos prepararnos para ver oportunidades en este terreno.

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