Al albur de las múltiples declaraciones internacionales que desde hace meses destacan la mejora de la situación en España y la fuerte caída de los precios inmobiliarios, comienza a aflorar el interés por este tipo de activos. 
Y George Soros no ha podido escapar al encanto.

Llegó a España a invertir en el sector inmobiliario hace apenas unos meses. El inversor estadounidense decidió apostar por FCC justo unas semanas después de que lo hiciese Bill Gates. En aquél momento moderó su apuesta y se hizo con un paquete del 3,8% de la constructora que en estos momentos está valorado en unos 90 millones de dólares. Pero quería más.

Hoy ha hecho otra inversión precisamente horas después de que se conozca que Moody’s ha mejorado el rating hasta Baa2, alejándonos así de la zona del bono basura. Pero, lo que es mejor, ha llevado la perspectiva de nuestra deuda hasta perspectiva, lo que quiere decir que hay posibilidades de que en el próximo año los bonos del Reino de España se puedan encontrar con una nueva mejora.

En concreto, se ha conocido que ha entrado en el capital de la nueva socimi de la gestora de fondos Azora que se presentó hace algo más de una semana. En su presentación se comunicó que saldría a bolsa para captar 500 millones de dólares y que ya contaba con activos por un importe de unos 2.000 millones de euros en propiedades de uso residencial, oficinas y hoteles.

En ese momento ya se dijo que la OPV la preparaban Goldman Sachs y UBS y que estaban en contacto con inversores del más alto nivel. Y tanto. George Soros va a comprar un 10% de ese capital que sale a bolsa, con lo que invertirá unos 50 millones de dólares.

Hace sólo una semana se conocía que el gigante Pimco iba a entrar en el inversor de referencia de otra socimi, Lar España Real Estate.