Leonardo Benatov, presidente de Euroconsult, empresa de consultoría especializada en ingeniería de obra civil y edificación, hace balance del primer aniversario de la compañía en el MAB. 

Desde que salieran al MAB la acción se ha revalorizado un 35%. ¿A qué han destinado el capital captado en el mercado?
Los fondos que captamos en la salida a cotizar han ido destinados a rellenar el tanque de gasolina de nuestro crecimiento. Hablábamos hace un año de nuestra presencia fuera y de la necesidad de salir a otros mercados, y en eso lo hemos invertido.

Cuando salieron al MAB tenían presencia en 20 países, ¿a qué otros mercados han abierto?
Hemos empezado a operar en Australia y Nueva Zelanda, en Europa hemos ampliado intervenciones en Italia y Suecia, y en Latinoamérica vamos complementando con mercados más pequeños, como Uruguay o Paraguay.

¿Esta expansión se ha llevado a cabo de forma inorgánica?, ¿tienen pensado realizar alguna adquisición o fusión?
Hasta la fecha la única operación corporativa fue a principios de año con la empresa Proes, que es una empresa española con una gran internacionalización, más de un 80% de su negocio viene de fuera. Esto nos ha complementado en algunos países, como Kuwait y Bolivia.

En el futuro no descartamos proceder a más operaciones corporativas. De hecho, en algunos mercados ya estamos viendo oportunidades.

La compañía cerró 2014 con un Ebitda negativo de -1 millones de euros, frente al positivo de 881.075 euros de 2013. Sin embargo, en el primer semestre de este año su Ebitda ha vuelto a la senda verde y han ganado 187.381. ¿Qué previsiones guardan para el resto del año?
Nuestro negocio tiene un componente cíclico muy importante y siempre el primer semestre es mucho peor que el segundo, porque se ponen en marcha nuevos ciclos de actividad en los países. Por ello, el segundo semestre está arrojando unas cifras francamente buenas y esperamos cerrar el ejercicio con unas cifras de Ebitda positivo y bastante superior al del año pasado, derivado de la presencia internacional, que aporta más al balance.

El resultado neto siguió siendo negativo. En el primer semestre perdieron 1,5 millones de euros, aun así, estas pérdidas fueron un 40% inferiores a las del mismo periodo de 2014. Desde 2012 registran pérdidas. ¿Cuál es su plan de negocio para remontar estas cifras, a qué plazo prevén volver a los números negros?
Posiblemente este año estaremos cerca de lograrlo, pero en 2016, los presupuestos que manejamos, arrojan un resultado positivo en última línea. Los mercados en los que estamos trabajando y los proyectos en los que estamos entrando de mayor presupuesto, permitirán que el año que viene podamos tener unos números negros.

Comenzaron colocando en el MAB un 22% de la compañía con la idea de realizar ampliaciones a lo largo de este año, ¿cuántas ampliaciones de capital han realizado y por qué valor?
De momento no tenemos previsto realizar ninguna ampliación más, aunque si se diera la oportunidad de alguna operación corporativa para intercambio de acciones, lo supeditaríamos a una ampliación, pero para el curso normal de nuestra actividad, no lo necesitamos.

Es cierto que la financiación bancaria va mejorando y algunas operaciones pueden estar perfectamente sostenidas por una entidad bancaria, pero tampoco queremos entrar en un mayor endeudamiento, por lo que el MAB sigue siendo una buena fuente para captar recursos.

Cuando salieron a bolsa la familia Benatov se mantuvo como principal accionista con un 78% de la compañía. ¿Qué porcentaje de la compañía tienen actualmente?
A través de la familia tenemos un 65% y, el resto hasta el 78%, fue fruto del canje de acciones para la adquisición de Proes, operación que no supuso salida de caja, solo mero cambio de títulos. El propósito de la compañía es mantenernos como accionista mayoritario.

Euroconsult forma parte Asociación de Empresas del Mercado Alternativo Bursátil (AEMAB), ¿por qué decidieron tomar parte en este proyecto?
Porque con ciertos acontecimientos que habían ocurrido, la imagen del MAB se había dañado y decidimos aunar fuerzas alrededor de una asociación y animar también a que otras empresas acudan al MAB para hacerlo creer y tender hacia ejemplos de viveros de empresas como el AIM inglés.

¿El MAB les ha aportado visibilidad y capacidad para captar grandes clientes?
Sí, sobre todo de cara a otros mercados, donde vas a puerta fría, y cuando ven que es una compañía cotizada, con el grado de transparencia exigido a una compañía que está en el mercado, pues hay un nivel de confianza superior.
Entre nuestros clientes están Administraciones públicas de varios países y muchas compañías privadas, que muchos de ellas cotizan en mercados, como ACS, Ferrovial, FCC, Sacyr. También tenemos otras entidades que no se dedican a la construcción, pero tienen otras necesidades que podemos proveer, como BBVA o Banco Popular, que cuentan con nuestros para servicios cuando hacen nuevas sedes corporativas y ampliaciones de infraestructura.