El entorno actual para muchos inversores ofrece dificultades para obtener rentabilidades al largo plazo. Por el contrario, hay alternativas de inversión y estrategias que se pueden seguir con el fin de obtener rendimientos óptimos al construir una cartera fuerte para un horizonte temporal más lejano.
 
El camino hacia la rentabilidad cada vez es más arduo. Los bajos rendimientos en el entorno de la renta fija, debido a las políticas acomodaticias por parte de los bancos centrales de todo el mundo, provocan que la seguridad a la hora de invertir cada vez sea más una quimera. Principalmente porque la renta variable se encuentra en proceso de recuperación post Brexit y porque cada vez hay que asumir más riesgo si se pretende tener un porcentaje de ganancia aceptable.

Aún con todo, aún hay estrategias de inversión con las que se puede dar un vuelco a esta tendencia, sobre todo si apostamos más por el largo plazo. Es decir, si no tenemos una mente de invertir de manera inmediata y apostamos por la paciencia, por las revalorizaciones futuras, sin tener excesiva prisa por conseguir los objetivos planteados de manera anticipada.

En este sentido, una de las alternativas a seguir es la propuesta que hace Steven Bowen, gestor del fondo E.I Sturdza Strategic Europe Value Fund, cuya estrategia centrada en el largo plazo muestra una actuación más que notable midiendo con la referencia del mercado. Al igual que muchos gestores, se centra en un proceso de stock picking, en acciones de calidad. Pero, en concreto, la apuesta que puede dar mayor estabilidad en el binomio rentabilidad/riesgo sería la de compañías de alta calidad con moderos de negocio consolidados, pero que cumplan con dos requisitos básicos: unas cuentas estables y una generación de caja recurrente.

Siguiendo este hilo, el gestor dice que la obtención de la mayor calma, centrándonos siempre en el largo plazo es “no fijarse en compañías que lo puedan hacer bien un año o dos, sino en firmas que tengan importante crecimiento para el largo plazo siguiendo aspectos fundamentales y observando la evolución del entorno en el que nos hallamos”.

Por eso, en la búsqueda de compañías hay que centrarse en aquellas que “estén a valoraciones atractivas en este momento”, que además “tengan un modelo de negocio sólido, consolidado, pero con fuertes expectativas de seguir creciendo”, además de que “posean altos niveles de ingresos cada año, con un fuerte descuento en los mercados, y que puedan tener hasta un 40% de potencial aproximadamente en el tiempo”.

Estrategia para invertir


Esta estrategia para proporcionar mayor seguridad a la cartera y dejar al margen la volatilidad coyuntural que aparece siempre en las épocas oscuras, se centra, asimismo, en empresas que tengan altos márgenes de beneficios, un crecimiento estructural, y que además tenga un modelo de gestión (dentro del gobierno corporativo) bastante estable.

¿Dónde hay valor para el largo plazo?

Como estrategia, siempre que hablamos dentro del largo plazo, siguiendo este mismo esquema encontraríamos varios ejemplos de compañías que serían interesante incorporar a cartera, como así hace el gestor del E.I Sturdza Strategic Europe Value Fund. En este caso una de ellas sería British American Tobacco.

British American Tobacco


Esta compañía es el líder en cuanto a la venta de cigarrillos a lo largo del mundo, con una diversificación de sus ventas del 50% en mercados desarrollados y otro 50% en emergentes. El margen de Ebitda esperado para los próximos dos años es del 40%, y además cuenta con un buen dividendo a sus accionistas y un programa de recompra de acciones en marcha. Por eso podría tener hasta un 40% de potencial de subida.

Otro valor interesante dentro de la estrategia sería Reckitt Benckiser. Esta empresa se encuentra a la cabeza de la industria del hogar y el cuidado personal, con un 25% de margen de Ebitda y un 16% de rendimientos del capital. Según la gestora, “la compañía se encuentra capacitada para proporcionar fuertes ventas orgánicas y crecimiento de su beneficio”. Eso le hace tener un “fuerte potencial de revalorización”.

Reckitt Benckiser


Sage es otra de las firmas a las que habría que seguir tomando la misma visión a la hora de invertir. Lidera el mercado europeo en provisión de sistemas de contabilidad. Es un valor de alta calidad con un 27% de margen de Ebitda y un 18% de rendimientos del capital.

El desafío de la competencia se terminó con el crecimiento de la oferta de la nube de la firma, gracias al que incrementó su volumen de ventas. Es uno de los valores “con mayor potencial de cara al futuro de todas nuestras elecciones a pesar de la valoración que ha alcanzado la acción en este momento”, señala el gestor.

Sage


Por último, Wolters Kluwer es otra de las acciones a seguir con el objeto de recibir importantes retornos en el largo plazo. Se trata de uno de los líderes globales de información de servicios y publicación centrada en el ámbito legal, fiscal, financiero y de profesionales de la medicina. Uno de sus catalizadores más importantes es que el 81% de su facturación llega a través de servicios y el medio digital.

Wolters Kluwer


Pero no solo eso. El crecimiento de sus ingresos orgánicos se produce en torno al 6%, mientras que en el entorno digital se mueve a un ritmo del 5%. Las altas ventas recurrentes van de la mano de un fuerte flujo de caja que hace que la compañía tenga un balance sólido en estos momentos. Asimismo, tiene una potente diversificación en todo el mundo. Sus principales áreas de negocio son Estados Unidos (54%) y Europa (39%). Por ello, se sitúa como una de las que pueden estar más beneficiadas de cara al futuro.