El crudo lleva un tiempo jugando al gato y al ratón. Consolidándose entre los 45 y los 55 dólares, aproximadamente, el activo por excelencia del mercado de materias primas lleva descontando desde hace meses un acuerdo de congelación o recorte de producción de los principales productores del crudo. ¿Llegará? ¿Qué pasará si no se produce?
 
Los principales parqués del mundo siguen fijándose en uno de los factores que marcaron un paralelismo son los índices mundiales más importantes durante los últimos meses: el petróleo. A golpe de idas y venidas, las bolsas se movieron favorablemente o en contra a raíz de lo que sucedía con el crudo. Con el fuerte desplome del oro negro asistimos a grandes correcciones en la renta variable, y con su posterior estabilización observamos lo contrario.

Como suele ocurrir en ocasiones como la que nos asiste, los inversores están pendientes de que se confirme lo que se lleva esperando mucho tiempo. Y esto no es otra cosa que finalmente los países y principales productores de petróleo lleguen a un acuerdo para reducir la producción y que de esa forma puedan hacer repuntar al barril hacia la zona de los 60 dólares. Una variable que haría que muchas economías dependientes de esta materia prima pudieran salir de la recesión económica que atraviesan.

Por eso la reunión ordinaria de la OPEP del próximo 30 de noviembre en Viena se antoja como una cita primordial para lo que pueda suceder en el mercado de las commodities. Principalmente después de preacuerdo fijado por importantes actores como Arabia Saudí o Iraq para disminuir la producción de crudo de 33,8 millones de barriles a la horquilla entre 32,5 y 33 millones de barriles.

En este sentido, según el ministro de petróleo de Irán, Bijan Zangeneh, recientemente  los miembros de la OPEP dispararían el precio del petróleo hacia los 60 dólares el barril aproximadamente si se llega a acuerdos de producción.

Brent


El ministro iraní se reunió durante el fin de semana en Teherán con Mohammad Sanusi Barkindo, secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, del cual Irán es miembro. Ambas partes discutieron las perspectivas de mantener el techo de producción propuesto en septiembre en Argelia y, si se formaliza, el ministro de Petróleo de Irán dijo que los precios del crudo podrían subir hasta un 25%.

"Los miembros de la OPEP han considerado que el rango de precios de 55 a 60 dólares [por barril] es el adecuado y con el que hay que jugar", añadió. Cabe destacar que actualmente el precio del crudo se encuentra sobre los 48 dólares, lo cual supone un repunte de alrededor del 60% desde su punto más bajo del año.

Otro factor que hay que tener en cuenta para hacerse una composición de lugar es que la producción estadounidense de petróleo de esquisto en parte impulsó al mercado hacia el lado de la oferta, lo que arrastró los precios del petróleo por debajo de los 30 dólares por barril. Varias compañías con una sólida cartera en Estados Unidos se vieron obligadas a recortar el gasto y las nóminas en respuesta y Zangeneh dijo que incluso los productores rivales quieren ver la recuperación del mercado del shale oil.

"Incluso los países occidentales esperan precios más altos en el mercado que los niveles actuales para salir de la recesión", dijo. "Todos están preocupados por la caída de las inversiones en la industria petrolera en los últimos años, un proceso que ha influido negativamente en el mercado del petróleo", advirtió.

En esta línea, Henry Croft, analista de Accendo Markets, afirmó en una declaración por correo electrónico que "los precios del crudo están siendo impulsados por el optimismo del mercado de que los miembros de la OPEP podrán llegar a un acuerdo a finales de este mes, y porque el dólar se está cambiando por debajo de sus niveles de récord alcanzados el viernes”, concretó.

Crudo


Asimismo, el especialista de commodities y FX de UBS, Wayne Gordon, señaló que la victoria presidencial de Donald Trump hace que el acuerdo sea “más probable”, en declaraciones que recoge la CNBC.

Algo que tampoco coincide con la totalidad de los analistas. “Las elecciones han confundido aún más el proceso de toma de decisiones ya que Donald Trump ha hecho fuertes declaraciones sobre las sanciones iraníes y prohibir las importaciones de crudo saudí", escribieron los analistas de Barclays en una nota a sus clientes.

Los expertos esperan que la OPEP acepte una "declaración de ahorro para la producción" en su reunión del 30 de noviembre, que "mostrará un acuerdo, flexibilizará y no alejará demasiado de lo que los países habían planeado inicialmente" para el primer semestre de 2017.

Croft expuso que "Irán, Irak y Rusia emitieron declaraciones optimistas de que un acuerdo podría alcanzarse el próximo 30 de noviembre, aunque el presidente ruso Putin se negó a comprometerse al 100% de que se pueda conseguir”.

Así pues, en referencia a los últimos movimientos del crudo en los mercados, el Financial Times indicó que el avance es "aún más llamativo en el contexto de la revalorización del dólar, lo cual le da fuerza sobre los contratos de materias primas denominados en la moneda".

Además, Barclays agregó que un rally de petróleo por encima de los 50 dólares el barril después del acuerdo dará lugar a un “gran aumento en la producción estadounidense, que ya ha estado subiendo este año”.

Con el aumento de las reservas de petróleo -el regulador de energía de Estados Unidos informó de que sus inventarios semanales más grandes se habían acumulados a principios de este mes- sugiere que el exceso de oferta mundial está aquí para quedarse.