Dice sentirse sorprendido por la buena acogida que ha tenido en el panorama nacional una gestora de nuevo cuño. Todavía no han cerrado las carteras a la espera, asegura, de una corrección mayor como “se merece el mercado” y que ha llevado a clásicos de las carteras españolas a estar fuera de ellas debido a su carestía.

Estrategias de inversión: ¿Ha cerrado ya la cartera del fondo español y del europeo?

Iván Martín, Magallanes: Están en un grado de avance alto, pero sigue habiendo motivos para que no terminen de construirse: los mercados no terminan de caer. Hay valores que están caros y a nosotros nos vendría bien para terminar de darle el último impulso. Y luego hay otro factor a considerar como es la fortísima entrada de dinero que hemos tenido.

Ei: ¿Está la bolsa cara?

I.M.: Creo que empezamos a hacer la cartera en el peor momento. Lo veíamos caro y lo seguimos viendo caro y falto de oportunidades. Entre España y Portugal no habrá más de 30 valores para comprar. Por primera vez en mi historia como gestor valores muy buenos, como Inditex y Viscofan, no están en cartera.

Ei: ¿Por qué no?

I.M.: Su rentabilidad de flujo de caja no es superior del 3%. Si a Inditex la aproximamos a un bono, que, en este caso, sería con duración infinita y cupón todos los años del 3%, ¿es suficiente para soportar el riesgo de invertir en renta variable?

Amadeus (otro ejemplo) era una compañía que siempre había tenido, pero donde el margen de error era pequeño. Hace unas semanas cayó un 10% y es lo que pasa con acciones que está ‘priceadas’ para la perfección.

En España hay buenas compañías, pero no están baratas. Y las que sí lo están, como son los bancos, no nos atrevemos a invertir en ellos. Ahora mismo, no actúan como bancos sino como hedge funds de renta fija porque no viven de la que debería ser su actividad central. Lo único que les mantiene a flote es la subvención del BCE.

Iván Martín
Iván Martín, fundador de Magallanes Value Investors


Ei: ¿Y empezarán a comprar bancos cuando el BCE decida subir tipos?

I.M.: Seguramente. El riesgo tolerable para nosotros es el de omisión, omitir una inversión, pero no el realizado a base de pruebas.

Ei: ¿Qué esperan para el Ibex de aquí a final de año?

I.M.: Tendría fácil explicación un mercado que corrigiera más de lo que ha caído. Lo que más razonable me parece a priori es una corrección porque se lo merece, hay cosas que han ido muy rápido.

Ei: ¿Por qué tiene Colonial con la de sustos bursátiles que ha dado en los últimos años?

I.M.: A nosotros nos gustan compañías que han tenido experiencias próximas a la muerte y resucitan. El problema con las compañías es siempre su balance porque es lo que les puede llevar a la quiebra y el exceso de deuda es lo que ha producido. Hay un axioma que te dice que un activo puede valer ‘x’ dependiendo del ciclo de mercado, pero la deuda es la deuda y se va amortizando muy programáticamente a lo largo del tiempo.

Colonial ha sobrevivido a costa de los accionistas anteriores puesto que su dilución pudo ser del 99%. El estigma lo tiene ganado a pulso. Ahora ha entrado un nuevo equipo con músculo financiero y activos que son de primera.

Ei: ¿No le gustan las SOCIMIs?

I.M.: Las inmobiliarias han pasado del ‘nadie las quiere a la fiebre’. Unas de las consecuencias de esto es el brote de SOCIMIs con una carrera frenética por ampliar capital.

Ei: ¿Y le dan miedo?

I.M.: Están caras y tienen un riesgo de ejecución: el dinero que han recibido, invertirlo. Por definición, comprar valores en un sector donde hay sensación de quedarse el último a largo plazo alguien sale perdiendo y no sabes quién.

Ei: ¿Cómo ve el sector energético?

I.M.: Históricamente nos habían gustado mucho REE y Enagás pero, es más de lo mismo… Ha habido un frenesí por los ‘yields’ que me recuerda a la terminación ‘tronics’ o ‘puntocom’. Queremos algo que rente pero no queremos gestionar por descarte o por deshecho.

Ei: ¿Y respecto a los valores que tiene en cartera?

I.M.: Nos encanta el negocio regulado que tiene Gas Natural, una compañía que no está bien entendida por el mercado. Es el único que tiene una flota similar de metaneros a British Gas que, casualmente, fue opada hace poco por BP.

Ence la compramos más por el tema papelera, al igual que otras a las que adquirimos muy deprimidas y que valen mucho más a precios de mercado. Tenemos un peso significativo en papeleras como Ence, Semapa, Iberpapel, Miquel y Costas…

En el último caso, tiene un activo oculto que está pasando desapercibido por el mercado: la planta industrial de Terranova que va a ser uno de los mayores productores de bolsas de té del mundo. También la cubre poca gente…

Ei: Como a Lingotes Especiales… ¿la tenéis en cartera para conseguir exposición al sector automovilístico?

I.M.: Es una muy buena compañía, como Cie Automotive a la que teníamos. ¿Por qué no ya? No está tan barata y consideramos que Lingotes Especiales está mucho más. Cuando la compramos era una ‘vergüenza’, estaba regalada… Es verdad que es una compañía muy pequeña que no interesa a la comunidad inversora institucional porque no genera comisiones y en ese pozo es en el que nos gusta pescar a nosotros y conseguimos pescar esta joya. Hay que estar cerca de ella para saber que es un líder europeo en discos de freno. Y además paga un dividendo del 7%.

Las CAF, las Viscofan y las Vidrala fueron Lingotes Especiales hace veinte años. Y va de esto, no de comprar las cosas que lo han venido haciendo muy bien.

Ei: Barón de Ley sigue siendo la mayor posición del fondo…

I.M.: Se ha puesto muy de moda y es algo que nos mosquea un poco. Es un caso de activo que es tan claro que es casi tirar a balón parado. Es una empresa que no tiene deuda, con un 30% de liquidez…hay empresas que no tiene sentido que coticen.

Ei: ¿Invertiría en el MAB?

I.M.: Es una pena porque podría ser interesante, pero los asesores deberían asesorar y no sólo tratar de llevarse el dinero de la colocación. Me transmiten la sensación de que esto es Wall Street porque se les ha metido en la cabeza ciertos estereotipos y se pierde el foco. No me gusta el MAB, desconfío, pero es que se lo han ganado a pulso.