El índice de referencia del mercado español ha tenido muchas dificultades en los últimos tiempos. Hasta el punto de que tiene un comportamiento absolutamente plano si únicamente nos atenemos a los movimientos de mercados. Los dividendos son el único factor que ha proporcionado rentabilidades en la bolsa española en el último lustro.
 
Inestabilidad. La palabra que más ha acompañado al selectivo español ha sido esa. La volatilidad del último lustro es la muestra de que la bolsa madrileña ha acusado falta de estabilidad desde hace bastante tiempo. Los problemas financieros, la crisis del euro o el Brexit se han erigido como factores fundamentales que la han impedido mirar hacia al cielo con una solidez vigorosa. Por eso hemos podido ver niveles por encima de 11.000 puntos y hasta cotizando por debajo de los 7.000 puntos en este periodo del tiempo al que hacemos mención.

La bancarización del Ibex 35 ha sido su peor enemigo, aunque también su mejor amigos. En lo que respecta a los últimos cinco años ha supuesto un auténtico lastre. Primero ese reseteo y recapitalización tras la brutal crisis financiera y después las políticas acomodaticias del Banco Central Europeo, que han supuesto palos en la rueda para el negocio tradicional de las entidades financieras.

Su desempeño ha sido diferente a otros índices de referencia en Europa como el DAX o el CAC 40, aunque aún más escandaloso es el diferencial si lo medimos con el S&P 500, índice de referencia del mercado estadounidense, desde el 2011 hasta la actualidad. Y es que este selectivo tiene una rentabilidad de doble dígito, sin contar dividendos, en comparación con la evolución de su homólogo español.

El Ibex 35 en estos cinco años, al margen de los dividendos, ha proporcionado una rentabilidad que supera ligeramente el 1%, teniendo en cuenta los repuntes de las últimas jornadas. Durante todos estos años su dinámica ha sido plana no contabilizando la retribución de las cotizadas dentro del índice.

Ibex retorno absoluto


Teniendo en cuenta el pago de dividendos a los inversores, el selectivo nacional sí ofrece una rentabilidad interesante al largo plazo, puesto que proporciona un retorno del 30% ajustado durante todo este periodo. Al margen de esta variable el índice no es precisamente de los más atractivos de todo el ámbito de las economías desarrolladas, aunque sí es los que cotiza con más descuento con un PER de 16 veces las ganancias para este año.

¿Qué le puede esperar al medio plazo?

Las últimas oscilaciones que el Ibex 35 ha tenido en la bolsa madrileña invitan a pensar ahora en la búsqueda de niveles superiores a los 9.000 puntos. Tal y como comentaba Eduardo Faus, analista técnico de Renta 4, en una semana clave selectivo español conseguía alzarse encima del paso de la directriz bajista desde los máximos del año pasado, rompiendo a su vez la resistencia formada en 8.700 puntos durante julio y agosto.
 
“La proyección alcista teórica apunta hacia niveles de 9300 puntos, que a su vez representa la zona de máximos de marzo de este año. Dos soportes aparecen claves para el selectivo. Uno en 8.700 puntos y otro en 8.400 puntos”, analizaba.

Siguiendo en el aspecto de su gráfico, nuestros filtros técnicos lo que evidencian es que en la actualidad se encuentra en fase de rebote. Obtendría una puntuación de 4,5 puntos sobre diez posibles con una tendencia bajista en el largo plazo, aunque en el medio plazo la tendencia que plasma en este momento es alcista.

Ibex indicadores


Sobre las diferentes variables técnicas del índice, estos indicadores muestran que tanto su momento total lento como su momento total rápido se encuentran en negativo ahora mismo. Además de que su volatilidad es creciente en el largo plazo. Sin embargo, como nota positiva observamos que presenta un volumen creciente en todos los marcos temporales, pese a la caída de la contratación en agosto, y una volatilidad decreciente en el medio plazo.