El devenir de la segunda mitad del año en el mercado español está marcado especialmente por dos eventos concretos: el referéndum del Reino Unido sobre su permanencia o no en la UE y el resultado de las segundas elecciones en España. Una vez que se han despejado estas dos incógnitas, se puede intuir algo más el recorrido que puede tener en los próximos meses del año. ¿Qué se puede esperar?

Los mercados están en un proceso de recomposición tras el Brexit. Las principales plazas europeas acusaron la decisión del pueblo británico de decir adiós al marco común europeo, lo cual provocó que no se hicieran esperar los fuertes desplomes en los índices más importantes de los parqués de Europa.

En España, este descalabro fue más acusado si cabe por el factor de las elecciones en el país. Hasta el punto de que el selectivo evidenció su mayor caída histórica con unos números rojos del 12,35%. El 24 de junio quedará para el recuerdo como el día más negro del mercado español por el temor a que el cisne negro que acarreó el Brexit se convirtiera en un cisne negro al cuadrado por el miedo al posible adelantamiento de Unidos Podemos en el espectro del electorado de la izquierda española.

Pero al primer suceso no le siguió el segundo. Y eso hace que se establezca una fotografía de la situación algo más clara que lo que teníamos antes de iniciar el mes de junio para bien o para mal.

En este sentido, la cuestión es cómo van a trasladarse al mercado estos dos sucesos y, por ende, cuáles son las perspectivas para lo que resta de año, además de qué valores evitar o seleccionar para nuestra cartera. Tal y como apunta Sara Carbonell, relationship manager de CMC Markets, después de la votación a favor del Brexit “el panorama cambia para valores con presencia en UK, como IAG o Telefónica, por la alta depreciación de la libra”. Esta depreciación de la divisa británica, además afectará también “al turismo y a las compañías relacionadas con él, como las hoteleras”. Los británicos tienen un peso importante en el turismo en España y con una libra depreciada “pierden poder adquisitivo, es decir, ya no les sale tan barato comprar en euros”.

Desde el punto de vista de José Antonio González, analista de Estrategias de inversión, señala que el resultado arrojado por el referendo británico “no es positivo”, pero a corto y medio plazo “su impacto es limitado dada la cantidad de procesos a llevar a cabo para comenzar, si quiera, el proceso de desconexión”. En torno a dos años necesita el Reino Unido para dejar de ser miembro si las negociaciones no se atascan, que lo harán, “hasta un máximo de unos 10 años de duración que se estima pueda durar completar todo el proceso”. Pero en definitiva, el experto, concreta que una vez abordados los principales frentes de junio en relación a los eventos políticos la incertidumbre a medio plazo de cara al segundo semestre de 2016 “mejora muy levemente, aunque mejora”.

En definitiva, la economía sigue creciendo, el consumo interno sigue liderando el crecimiento, la confianza de empresas y consumidor siguen estables, los índices de gestores de compras siguen en terreno de expansión, parámetros que funcionan como un pequeño ejemplo para, al menos, no caer en el pesimismo que parece protagonizar el mercado.

El entorno volátil es algo que nos va a acompañar en las próximas fechas viendo el panorama que ha dejado la salida de un país de la UE. Así lo ve también Ana Guzmán, Country Head de Aberdeen AM en Iberia, que indica que el mercado va a “seguir marcado por la volatilidad principalmente en el sector financiero, también con inversiones en Brasil por la debilidad del país carioca y con exposición al sector público en España”

A digerir los resultados electorales
Aunque otro factor de gran peso con el que debe jugar la bolsa española es, en efecto, el veredicto de las urnas del pasado 26 de junio. Como apunta la constitución española la configuración de las cortes se debe producir 25 días después de la celebración de las elecciones, por lo que el ruido sobre la conformación de gobierno o no puede ser un factor a tener en cuenta para el medio plazo en la bolsa española.

Con el resultado de las elecciones, si finalmente el PP puede gobernar “esto implica estabilidad para los sectores más sensibles a la regulación, como utilities y bancos”, en la opinión de Carbonell. Sin embargo, el sector financiero seguirá “en el punto de mira”, en un entorno donde iremos viendo las consecuencias del Brexit, en cuanto “a crecimiento de PIB en la UE, primas de riesgo y negocio de inversión, cuyo eje central suele estar en la City”. Lo mismo el sector “asegurador”.

A este respecto según explica Gonzá- lez la mejoría en los comicios en España por parte del Partido Popular, cuando las estimaciones anticipaban un aumento del populismo que pudiera atraer una mayor incertidumbre a las políticas en España, “permite mejorar sensiblemente el escenario de cara a la formación de un Gobierno de continuidad” que sería bien aceptado por el mercado, acometer las reformas estructuras que desde Europa nos reclaman para “seguir avanzando en el proceso de recuperación que España lidera en estos momentos en la región”.

En este línea los mínimos anuales en torno a los 7.746 y 7.702 puntos en el caso del Ibex 35 se mantiene como un nivel “de soporte sumamente importante de cara al medio plazo”, nivel que desde el punto de vista técnico “ha soportado los resultados de los acontecimientos recientemente analizados y que permite a los principales índices europeos mantener cierto optimismo cara al medio plazo”.

La situación técnica del índice de referencia del mercado español arrastra una debilidad clara con el hueco bajista que ha dejado el referéndum realizado en el Reino Unido. Carbonell afirma que el cambio de la tendencia bajista que visualizamos hasta el día de hoy solo se podría producir si hay un cierre por encima de los “8.700 puntos en velas diarias”. Por el contrario, antes, el primer nivel de resistencia importante serían “los 8.240 puntos”. ¿Qué habría que vigilar al medio plazo para el Ibex 35? Principalmente el índice ha vuelto a hacer apoyo en los “7.740, y esos 8.700 coinciden con el primer retroceso de Fibonacci (23,6%) de toda la caída iniciada en 2015”.

En el ámbito europeo índices como DAX 30, EuroStoxx 50, CAC 40 o incluso el propio FTSE 100 de Londres se mantienen por encima de dichos mí- nimos anuales y ello refuerza a nuestro índice Ibex 35 “a mantener un escenario en rango comprendido entre el techo de los 9.360 puntos y los mínimos anuales”, explica González. Esto, al menos, “consideramos no seguirá profundizando en su estructura bajista de largo plazo”.

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