Venezuela: crónica ¿de una devaluación anunciada? El gobierno de Hugo Chávez pone en jaque los intereses españoles y extranjeros, pero nada cuenta si lo que está en juego es la debilitada economía venezolana. El reto no es fácil, la devaluación del bolívar en un 50% entra en juego en un momento en el que la inflación de Venezuela supera el 25% y podría incrementarse sin descartar que rozara niveles de hasta el 50%, según los expertos. Pero la actuación de Chávez es firme, más aún después de que los ingresos por petróleo descendieran drásticamente por los bajos precios de esta materia. ¿Es rentable entonces seguir viviendo del crudo?
Venezuela cumplió lo que se temía. El gobierno presidido por Hugo Chávez devaluó su divisa, el bolívar, en un 50% para fomentar “las importaciones y exportaciones del país”. La paridad cambiaria en el marco del control estatal de divisas vigente desde 2003 pasará de 2,15 bolívares por dólar a 2,60 bolívares para unos casos y de 4,30 bolívares en otros, como en el caso del petróleo. Pero ¿por qué se lleva a cabo esta medida? Estimular la producción nacional, crear un sector exportador no petrolero y limitar las importaciones son los objetivos que persiguen este “decretazo” monetario.

El gobierno de Venezuela ha visto mermar su economía en los últimos años lastrada especialmente, por los bajos precios del barril de petróleo que prácticamente hace un año rondaba los 30 dólares barril. ¿Es entonces el oro negro una vía segura de ingresos para el país? Esta es la pregunta que ha debido rondar entre los venezolanos que han visto escalar su inflación hasta niveles superiores al 25% durante el pasado ejercicio. Cifras más que escalofriantes que hacen que el país de la revolución bolivariana registre una de las tasas de inflación más altas del mundo. Y aún podría seguir incrementándose. Los expertos barajan nuevas subidas de la inflación y, como asegura Alberto Castillo, analista de Capital Bolsa, podrían verse niveles de hasta el 50%. Y no es para menos, si como apuntan los analistas de Morgan Stanley, la devaluación del bolívar podría seguir su recorrido durante los próximos años llegando a cambiarse por 5,15 dólares en 2011 y por 6 dólares en 2010.

Impacto en la sociedad de consumo...


El abaratamiento del dinero supone “una de cal y otra de arena” para Venezuela. El impacto social será más que evidente. Este país cuenta con una escasez de bienes básicos como café, leche o repuesto de vehículos entre otros, una situación que se podrá ver afectada con el nuevo modelo cambiario que limitará las importaciones tanto para alimentos básicos como medicinas u otros productos no esenciales.

Pero la devaluación del bolívar pretende dar mayor competitividad a los sectores tanto industrial como agrícola, golpeados duramente por el aumento de los costos de los bienes importados y hará más económicas las exportaciones del país. “Las exportaciones de petróleo se verán beneficiadas”, reconoce Alberto Castillo, analista de Capital Bolsa. Y es que, como asegura este experto, Venezuela tiene un gran poder de venta de petróleo, por lo que se espera que la producción se dispare. El petróleo financia cerca del 50% de los ingresos fiscales, pero entre finales del 2008 y el primer semestre del año pasado se redujo casi a la mitad debido a la caída de los precios internacionales del crudo y la disminución de la producción en el 2009. Venezuela además mantiene una fuerte dependencia del petróleo que genera 94 de cada 100 dólares que ingresan al país por exportaciones. Es por ello que, mientras Venezuela reciba más bolívares por cada dólar de los ingresos por petróleo, habrá más fondos disponibles para pagar deuda y otras obligaciones. Por ello, la devaluación ayudará al presidente Hugo Chávez a cubrir presupuestos y otras obligaciones de gasto durante este año. 

Y revés para los intereses españoles


Si Latinoamérica supone una de las mayores oportunidades de inversión para las compañías españolas, Venezuela ha supuesto un dolor de cabeza para Telefónica, la principal empresa afectada por la devaluación del dólar. Y es que según señala Morgan Stanley, Venezuela supone el 10% del Ebitda de la compañía presidida por César Alierta, el 10% del flujo de caja libre y el 16% del beneficio neto entre 2010 y 2012. No obstante, las previsiones de ahora en adelante no son nada halagüeñas. Desde Morgan Stanley prevén que los ingresos por operaciones financieras caigan un 47% en los próximos tres años del mismo modo que el beneficio neto de Telefónica Venezuela se reduzca en un 47% en 2010, un 52% en 2011 y un 56% en 2012.

Pero si hay alguna compañía que puede capear algo el “temporal venezolano” es Iberdrola. Miguel Ángel Bernal, profesor de Fundación de Estudios Financieros, reconoce que a Iberdrola “le ocurre lo mismo que a Repsol YPF pues en ambos casos, sus ingresos son en dólares y en el caso concreto de Iberdrola ya había cerrado previamente sus contratos en la divisa norteamericana, por lo que podemos esperar que no se vea tan afectada como Telefónica que sí cobra en la moneda local, el bolívar”. No obstante, no hay que olvidar que se cobre en dólares o en bolívares, estas compañías operan en un país “no estable” debido a los problemas políticos que tiene.

¿Es posible una nueva devaluación de divisas en Latinoamérica?


Venezuela no será la excepción y la depreciación de otra divisa en el continente latinoamericano puede anunciarse pronto. Así lo advierten los expertos quienes recuerdan que, sobre todo, “puede darse esta práctica en aquellos países con estrechas relaciones con Venezuela como Bolivia ó Ecuador”. En este sentido, Bernal hace una clara diferenciación entre dos grupos: los países más estables con Brasil a la cabeza, seguido de Chile, Perú o Uruguay, donde no se darán cambios en las divisas frente al grupo de países más inestables como Venezuela, Ecuador o Argentina, donde sí podría existir el riesgo de una nueva devaluación de la divisa.