María Vázquez, socia fundadora y directora general de Gestión  Fondo Educativo, habla sobre la gestión “endowment”, poco conocida en España pero con grandes rentabilidades en el largo plazo, además de la temática y diversificación de la cartera del fondo educativo.
 
María Vázquez


En un entorno como el actual con las rentabilidades tan reducidas, ¿es posible encontrar valor?


En el mundo en el que estamos sí que hay valor. Y bastante. Lo que pasa es que igual no está donde lo solíamos tener antes. Lo que ha ocurrido es que hemos pasado una crisis muy gorda y después de ella hemos tenido un salvamento de los bancos centrales en el mundo que han removido los cimientos de todo, que lo han manipulado, y lo han cambiado. Ahora las cosas están un poco al revés. Dicho esto en esencia en un mundo con escasa inflación es más difícil encontrar valor que en mundo con crecimiento. En un mundo con deflación lo que ocurre es que no se invierte o no se gasta y se vive con el mínimo para esperar a que las tasas estén más altas para invertir.

En ese mundo es más difícil encontrar valor. Por eso diría que en un entorno en el que rozamos la deflación, sobre todo en Japón y Europa, no estoy nada desanimada porque hay dos cosas que animan mucho. La primera es que hay dos mundos: el de países desarrollados y los que se están acercando a estos; y el segundo mundo es un entorno espectacular con muchos más habitantes por lo tanto hay valor en todo el que quieras y más. Luego, estamos inmersos en una revolución de conocimiento espectacular y, en este mundo en el que estamos, en diez años va a cambiar todo. Nuestros coches, nuestra ropa, nuestras casas, cambiarán con la evolución del internet de las cosas. Estamos entrando en un mundo que en diez años no vamos a reconocer. Hay muchas cosas por hacer. Con lo cual hay oportunidades espectaculares, pero como siempre ocurre en momentos en los que todo se ha movido la gente se queda descolocada. Pero hay mucho valor.

Una de las alternativas es la gestión “endowment”. ¿Por qué esta gestión aporta valor?

Esta gestión no ha inventado la pólvora, lo que pasa es que aquí no es muy conocida porque los modelos que hemos seguido aquí llevan un cierto retraso con respecto a lo que ha pasado fuera. Aquí vivimos en otra realidad. La realidad es que el mundo de los “endowment” hace algo muy sencillo. Primero se centra en invertir para el largo plazo y lo hace en buscar inversiones que den rentabilidad de forma sostenible anual, porque el dueño del dinero para el que trabaja necesita todos esos años hacer muchas cosas, y al mismo tiempo que ese capital no merme al largo plazo sino que siga creciendo para que ese mismo beneficio de rentabilidad anual dé rendimientos a las generaciones de hoy y a las generaciones futuras. Es un concepto en el que el dinero es un recurso permanente que tiene que trabajar para ti. Que lo tiene que hacer bien hoy, mañana, dentro de cien años o de doscientos, pero que hay que ponerlo a trabajar. En cada momento trabajaremos en proyectos u otros.

La forma que han encontrado los “endowments” de hacer esto es un método que es muy lógico. Primero buscan proyectos con rentabilidad. Por eso esto me lleva a que la renta fija gobierno con TIR negativa es un charco que no tengo que pisar. Lo segundo, diversificar entre proyectos, porque unos van a tener a dar rentabilidad a los próximos tres años, otros las darán igual a los cinco años, y probablemente otros sean proyectos que van a dar rentabilidad dentro de treinta años. Entonces la diversificación es lo que te permite es hacer ese encaje de puzzle que da rentabilidad a largo plazo.

El modelo del “endowment” busca rentabilidad a largo plazo y una estabilidad en la rentabilidad para que todos los años puedas gastar, pero que el capital a pesar de ese gasto no pierda valor. Que siga creciendo con la inflación. En este modelo los americanos que llevan mucho tiempo haciéndolo y que tienen una costumbre ya de muchos años, están expuestos a asumir un nivel de oscilaciones o volatilidad muy superiores. El fondo “endowment” típico de Estados Unidos tiene rentabilidades entre el 9% y 12%, y nivele s de volatilidad por encima del 9%. Nosotros el modelo que seguimos es uno en el que asumimos que el nivel de riesgo sea de aproximadamente la mitad y por tanto nuestra rentabilidad también ha bajado.

Por tanto, se enfocan en rentabilidades dependiendo de los activos: a tres años vista, a cinco años vista etc…

Nos centramos en buscar proyectos rentables siempre y luego coordinar que los proyectos se vayan encajando para que la figura de la rentabilidad sea lo más estable posible. Lo tercero que es muy importante es que sean proyectos a largo plazo pero a buenos precios. Porque el proyecto puede ser muy rentable pero si lo compras muy caro ya no te queda rentabilidad a ti. Luego es muy importante en el momento en el que compras y el momento en el que vendes. Siempre digo lo mismo, que hay empresas como Coca-Cola, que es muy estable y sigue siendo la marca de referencia, pero hay momentos en el que comprando este título estás dando la rentabilidad a otro. Entonces hay que tener cuidado. Hay que comprar cuando hay valor.

¿Quién utiliza este tipo de inversión? ¿Cuál es el tipo de inversor de este fondo en concreto?

Esto nació en Estados Unidos en el entorno de las fundaciones. Más en concreto los que lo han llevado al extremo son las universidades. Entonces tienes a las universidades americanas, a Hardvard, a Yale, Stanford, que tienen el modelo “endowment”. Al margen de eso las grandes fundaciones como la de Bill y Melinda Gates o las religiosas…

La definición sería que es un fondo que tiene rentabilidad a largo plazo. La idea es que esto renta, da dinero. No es en un año ni en dos, pero que puedes sacar un buen rendimiento a largo plazo. Nuestro inversor por excelencia son aquellos que tienen un patrimonio que necesitan que trabaje para su futuro. Pues serían las fundaciones, las organizaciones religiosas, y las universidades. Luego también los particulares y que quieren garantizarse las pensiones.

¿En España la inversión “endowment” tiene menos presencia? ¿Cómo se está implantando aquí?

Aquí lo que pasa es que no estamos acostumbrados a invertir a muy largo plazo. Somos un ahorrador más bien peculiar. De hecho, la mayoría de los ahorradores cuando piensan a largo plazo piensan en el modelo value de Paramés, que es un modelo de largo plazo, aunque hay muchos otros…

¿Hay mucha impaciencia por parte del inversor español?

Creo que no nos han enseñado a invertir a largo plazo. Pienso que gran parte de la culpa, a modo de reflexión, es que el gobierno, que controla parte de nuestras vidas, se ha acostumbrado a pensar por nosotros y no a que pensemos por nosotros mismos. Es la teoría del padre que le da una paga todos los meses a su hijo y no le deja pensar; y luego el padre que le dice que no, que esa es su renta para toda la vida. Entonces en Europa lo que estamos acostumbrados es ir al estado todos los años con subvenciones y demás a pedir dinero para gastar en vez de pedir una cantidad y planificarse para largo plazo. Son dos modelos: el americano es más de no pedir dinero y organizarse, mientras que el europeo es solicitar al estado todos los años. Es el modelo que hay para las universidades en España.

Yendo más a lo concreto. ¿En qué invierte su fondo y qué activos están mirando?

Con la flexibilidad que he comentado de buscar rentabilidades, que sean de largo plazo y estén a buen precio, ahora mismo creo que la parte muy importante de lo que estamos haciendo es no estar en los bonos gobiernos, que es una parte importante de una cartera. Nosotros no tenemos nada de eso. Luego lo que sí tenemos es renta variable, que ahora no está barata, porque ahora todo está muy movido, pero obviamente tiene mucho más valor que la renta fija. Lo que hay que buscar son las oportunidades en este espectro. Estamos viendo valor en todo lo que tiene que ver con el desarrollo tecnológico. Robots, inteligencia artificial, comercio por internet, con el desarrollo de la futura sociedad y los países emergentes.

¿Se enfocan más a renta variable norteamericana y dentro de este ámbito más a empresas tecnológicas?

El foco no es dónde esté la compañía sino dónde trabaja la empresa. Entonces te puedes encontrar que empresas que estén domiciliadas en Estados Unidos toda su actividad la tengan en países emergentes o te puedes encontrar con que compañías que estén en países emergentes no tengan su actividad allí. Con lo cual buscamos empresas que tengan proyectos que estén situados en las zonas donde creemos que hay valor, que es básicamente en el área de la tecnología y en los países emergentes.

Los emergentes tienen una proyección espectacular de crecimiento en el área tecnológica. En este sentido, ¿le gustan por ejemplo China o India? Son dos regiones que sobreponderan muchos analistas en los últimos tiempos por esa futura transformación…

En India hay una clase media potente que está llegando y es espectacular. En China también. Luego está Corea, Filipinas, toda la parte de Sudamérica, África. Hay un mundo por hacer y muchas oportunidades.

Como ha comentado anteriormente no invierten en bonos gobierno en estos momentos. ¿Sí lo hacen en bonos corporativos?

Voy a poner un ejemplo para que se vea claro. Analizamos un proyecto de fracking. Cuando nadie hablaba de fracking nos parecía una tecnología revolucionaria por lo que hemos visto: es capaz de sacar a un precio ínfimo cantidades ingentes de petróleo. Entonces, cuando entrábamos en un proyecto de fracking, y analizábamos la compañía y nos gustaba, siempre mirábamos la rentabilidad/riesgo en la renta variable, pero también si en vez de comprar equity compramos deuda (y el tipo de deuda, si es senior, subordinada etc.) qué nos paga. Ahí entra la rentabilidad riesgo de cada una de las cosas y en función de cómo tengas la cartera y cómo quieras matizar el nivel de riesgo compras una cosa u otra. Por tanto, tenemos un poco de todo. Cuando hablamos de que nos gustan los proyectos no tiene por qué ser de renta variable.

¿También tienen en cuenta los dividendos que proporcionan las compañías para tomar una posición?

Nos encanta que tengan dividendos por un motivo obvio y financiero y es que da estabilidad a la cartera, aunque también por un motivo de forma general de funcionar una compañía. Una empresa que gana dinero y que lo distribuye, frente a dejarlo en caja, le está quitando presión para que crezca.

¿Dentro de la diversificación de la que me habla que tiene el fondo tienen posiciones en España?

Tenemos posiciones en España. Pocas, pero tenemos. Tenemos invertido entre crédito y renta variable sobre un 10%.

Como última cuestión, ¿qué rentabilidad está proporcionando el fondo a largo plazo?

Nosotros llevamos con este tipo de gestión más de diez años, casi doce. En este periodo la rentabilidad que llevamos está entre el 7%, aproximadamente.