Apenas queda un mes para comience el verano y los analistas de Merrill Lynch se muestran ciertamente preocupados. No creen que las condiciones de los mercados nos vayan a llevar a un bear market, pero consideran que la situación es, cada vez más, complicada.
Explican en una nota que han enviado recientemente a sus clientes que los mercados muestran algunos desajustes. “El fin del QE de la FED y la incapacidad de la economía global para alcanzar la velocidad de escape coincide con dos situaciones que no deberían darse a la vez”. Los analistas de la firma apuntan que en la actualidad se dan dos contradicciones:

1- Un alto nivel de optimismo de los inversores se produce al mismo tiempo que los gestores llevan los niveles de liquidez a máximos de más de 10 años.

2- Niveles récords de redenciones de fondos que invierten en fondos de bolsa americanos, e índices en máximos históricos.

Con todo, en la firma aseguran que en su encuesta mensual entre gestores se observa que ha crecido el sentimiento de riesgo, lo que ha llevado a que aumenten el nivel de cash en sus carteras.

En 2015, los fondos que invierten en bolsa americana han sufrido la salida de 100.000 millones de dólares, y el S&P 500 ha sido capaz de aguantar ese envite, ya que el selectivo sigue tonteando con máximos.

Flujos y SP


En su opinión, muchos inversores están apostando por renta variable europea y japonés, aunque los fondos de pensiones, los grandes patrimonios y los bancos centrales –cuyos movimientos no se captan semanalmente, están comprando bolsa estadounidense-.

En este entorno, en BofA Merrill Lynch considera que el verano no va a ser positivo bajo ningún punto de vista para los activos de riesgo. Opinan que si la macro mejora, los tipos subirán antes, lo que conllevaría un aumento de la volatilidad. Por otro lado, si no lo hace, nos enfrentaríamos a un empeoramiento de los beneficios de las compañías, lo que terminaría afectando a las bolsas. Ellos apuestan por vender riesgo en subida y comprar volatilidad en debilidad. 

¿Qué puede pasar en los próximos meses?

Ellos creen que si la FED decide subir los tipos amparada por una mejora en la situación económica habría que apostar de varias formas:

1- Esperar que los activos que lo han hecho peor durante la época de QE y bajos tipos de interés, recuperen terreno: bancos de Estados Unidos, dólar y volatilidad.

2- Por el contrario, una subida de tipos sería negativa para los que lo han hecho mejor, High Yield, acciones que pagan dividendo y compañías con PER elevados.

Ganadores y perdedores

ganadores y perdedores

En este entorno, en Merrill Lynch aconsejan posicionarse de esta forma:

Afirman que sus tácticas para el segundo trimestre pasan por tomas posiciones contrarias cautelosas. Así aconsejan elevar la liquidez, comprar algo de oro y protegerse de una posible subida de tipos a través de opciones.

En cuanto a las posiciones contrarias relacionadas para renta variable entrando en compañías de energía canadienses o estadounidenses, utilities brasileñas, materiales sudafricanos y vendiendo bancos, consumo discrecional y compañías industriales europeos y japoneses.

Para los que quieran apostar por soluciones tradicionales, los analistas de Merrill Lynch dicen que la nueva situación podría ser positiva para bancos, grandes cíclicas y bolsa europea y japonesa. Para los inversores en bonos, un consejo, tomen beneficios de deuda emergente y high yield.

Bancos

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