Los recursos básicos o materias primas han sido de los activos más castigados durante el último año en los mercados. A consecuencia de esto muchos países productores han atravesado momentos bastante complicados que podrían prolongarse en el tiempo. Por su parte, el mercado de divisas se fija en el dólar como referencia con la posibilidad de que siga fortaleciéndose y que eso tenga su reflejo en el entorno internacional. El tablero económico cada vez se complica más.
Nos espera emoción, tensión, movimiento en los próximos meses en los mercados. Estamos a expensas de que los bancos centrales, en especial la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra, comiencen a modificar su política monetaria y eso puede generar que el escenario base sea distinto al que teníamos durante los últimos años.
Pero recapitulando podemos observar que esa tendencia que se podría palpar en el tiempo que está por llegar ya comenzó tiempo atrás. Sobre todo en relación al dólar y a la fortaleza que ha ido ganando. La divisa norteamericana comenzó su apreciación con respecto a otras monedas a medida que el plan de estímulos a la economía estadounidense fue tocando su fin.

Las políticas de flexibilización cuantitativa de los bancos centrales de Estados Unidos y de Reino Unido tuvieron su inicio mucho antes de que Mario Draghi, presidente del Banco Central de Europeo, pusiera en marcha medidas de estímulos para reactivar la economía en la Eurozona. Por eso ahora que nos enmarcamos dentro de un ciclo de subidas de tipos de interés en el territorio norteamericano y británico, se podría esperar que dólar y euro mostraran más fuerza que, en este caso, el euro.

Así lo ven los expertos que, con este panorama que describimos, consideran que seguirá la escalada de la moneda estadounidense en relación al resto. Sara Carbonell, relationship manager de CMC Markets, asegura que con el dólar lo lógico es pensar “que continuará la apreciación contra el Euro”, debido a la “subida de tipos por parte de la FED y a la ampliación del QE en Europa”.

Euro Dolar largo


¿Cómo se podría traducir esto? Según la analista esto beneficiará “a las empresas exportadoras europeas, aunque hay que tener cuidado porque “tendrá el efecto contrario en las exportadoras americanas”. Este efecto negativo lo vimos ya en el primer semestre de este año en las empresas “del sector textil de Estados Unidos.

De todos modos, lo que sí se espera es que la subida de tipos de interés en Estados Unidos será paulatina. Es decir, que se tendrá cuidado para que no tenga un impacto severo en la economía y así no tener un efecto desmesurado sobre el mercado de divisas. Por ese motivo Carbonell señala que “la apreciación del dólar será más intensa en el corto plazo, para luego estabilizarse”. En este sentido, el nivel clave “muy importante de soporte es el 1,05”.

Ese mismo marco es el que maneja Daniel Pingarrón, estratega de IG, que ve muy claro “que el EUR/USD y el EUR/GBP vayan a caer en los próximos meses”. “Posiblemente”, concreta, “veamos ambos pares entre un 4% y un 8% por debajo de los niveles actuales en los próximos 6 meses”, después de la subida de tipos que ha realizado la Fed y una vez la máxima institución monetaria inglesa incrementen por primera vez en mucho tiempo los tipos de interés.
 
Para el 2016 se espera que esa dinámica, aunque se podría estabilizar el retroceso en el largo plazo dado que el mercado habría descontado ya la mayor parte de esa corrección en relación a los distintos pares. “No descarto que podamos alcanzar ese nivel estable del 1,05 para el Euro-Dólar a principios del 2016, teniendo en cuenta lo comentado anteriormente”, dice Carbonell.

Otro foco de atención que debemos tener en consideración en relación a las divisas es el US Dólar Index, que que mide el dólar frente a una cesta de divisas. Desde 2014 ha desempeñado un rally alcista y ha superado en el último mes, ante la expectativa del mercado impulsada por Yellen del incremento de tipos. Así, si la subida de tipos llega, “podríamos ver al CFD US Dollar Index alcanzar los 100”, comenta la experta.

US Dollar Index


Asimismo, la evolución del precio de las materias primas a la baja con la situación de los mercados emergentes resulta un punto verdaderamente importante para tener en cuenta el próximo año. Tanto para la dinámica que tendrán las propias commodities como para países dependientes de los recursos básicos. Una de las referencias claras, en esta línea, serían el oro y el petróleo, que han caminado por un sendero bajista.

Según José Luis Cárpatos, analista independiente, “el oro está muy bajista”. Tiene muchos problemas desde que se empezó a descontar la subida de tipos en diciembre. Por tanto, se puede ver que “no levanta cabeza desde antes de que Yellen abriera la puerta a la subida de tipos de interés y su correlación con el dólar le está matando”.

Pingarrón baraja una hipótesis similar. Describe que “el oro está perdiendo ahora mismo el canal alcista que traza desde el verano” y que si encuentra apoyo, “podría tener un rebote”. Pero en general, no cree oro ni cualquier otra materia prima “sean activos a tener en cartera”.

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