La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha indicado este lunes que del pasado jueves, cuando se votó la convalidación del decreto de la reforma laboral, aprobado por la mínima, hay que sacar un "aprendizaje colectivo": "Con la vida de la gente, con las cosas de comer no se juega".

Díaz, en rueda de prensa tras la reunión con los agentes sociales sobre la subida del SMI, ha admitido que el lunes sabía que no daban los número y ha añadido que depender de dos diputados de UPN para una votación "tan delicada" era "extremadamente peligroso" y que, por tanto, sabía que existían "riesgos".

"Dejemos la política al margen y sigamos haciendo lo que hace el Gobierno de España. Que sigan gritando, que el Gobierno sigue caminando, que sigan gritando, que nosotros seguimos trabajando", reiteró la ministra, quien afirmó que los agentes sociales sí han estado "a la altura de las circunstancias" y lamentó que lo que ha sido capaz de construir el acuerdo social, lo haya destruido la política.

Díaz, que ha indicado que sustituyendo el escaño de Alberto Rodríguez tampoco se hubiese solucionado nada, afirmó que ella está acostumbrada a negociar con "contenidos y con papeles" y ha añadido que los que votaron en contra tendrán que explicar "qué ha pasado".

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Para Díaz, la votación de la reforma laboral ha permitido ver "en acción a la derecha y a la extrema derecha", y ha lamentado el "auténtico vodevil" que se vivió el jueves. Además, dijo que es "muy duro" ver a dirigentes políticos "con hijos que sufren contratos precarios" alegrarse de ver caer la norma.

DIMISIÓN Y RECURSO AL CONSTITUCIONAL

Preguntada acerca de si el Gobierno piensa que puede prosperar el recurso del PP ante el Tribunal Constitucional por el voto erróneo de su diputado, Díaz afirmó que los servicios jurídicos del Gobierno "lo tienen claro" y aludió al "esperpento" y al "griterío" de la oposición.

Por último, sobre si pensó en dimitir si se tumbaba el decreto en el Congreso, aseguró que en política hay que ser "coherente" y si uno se equivoca, debe "tomar medidas", pero también "los que decían que no había riesgos y no pasada nada".

Dicho esto, aseguró que "ya ha pasado página" y que el sentir de la calle es otro distinto a lo que se vio el jueves en el Congreso, por lo que hay que hacer "pedagogía" y más que nueva o vieja política, es preciso hacer "buena política".