“Generalmente el ojo seco se caracteriza por ser una enfermedad crónica y multifactorial, que afecta principalmente a la superficie ocular y que puede resultar muy molesto para el paciente, con molestias visuales continuas, incluso lesiones en la córnea o en la conjuntiva”, explica la responsable de la nueva Unidad de Ojo Seco del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla, la doctora Carlota Ramos.

Se caracteriza por un déficit de lágrima. “Esto es que apenas la hay o que casi no la produce el ojo, porque esta es de mala calidad fruto de la disfunción de las glándulas de meibomio que antes hemos citado, y por la que hay una alteración de los lípidos que componen la lágrima”, aclara la especialista.

Síntomas de ojo seco

Desde la Academia Americana de Oftalmología (AAO, por sus siglas en inglés) apuntan en este sentido que los síntomas del ojo seco son:

  • Visión borrosa.
  • Picazón y ardor en los ojos.
  • Sensación de arenilla o de que algo que le raspa.
  • Hay líneas de moco en el interior o alrededor de los ojos.
  • Tiene los ojos rojos o irritados.
  • Las lentillas le provocan dolor.
  • Presencia de abundantes lágrimas fruto de la irritación que ocasiona el ojo seco.

Entre sus causas, la especialista de Quirónsalud Infanta Luisa mantiene que puede responder a diversos factores, como a algunas enfermedades como la artritis reumatoide, patologías tiroideas, lupus o síndrome de Sjörgen; el estar en lugares con humo, viento o un clima muy seco; la blefaritis o cuando se inflaman y enrojecen los párpados; el uso excesivo de pantallas; el empleo de lentillas; o la toma de varios medicamentos, entre otras razones.

Una primera escala de tratamiento

El diagnóstico, señala la doctora Ramos, se consigue mediante un examen ocular por parte del oftalmólogo y el tratamiento deberá adecuarse a las necesidades del paciente. Más allá de las lágrimas artificiales, cuya misión es parecerse a las lágrimas del ojo, y de las pomadas lubricantes, también pueden emplearse en estos casos fármacos antinflamatorios, vitaminas y colirios.

Recalca la doctora que es imprescindible en todos los casos la constancia del paciente, con el objetivo de intentar aliviar en la medida de lo posible el ojo seco, una patología que, si bien no es curable, sí pueden controlarse sus síntomas.

También recuerda que existen unas medidas generales que pueden colaborar en ese alivio de los síntomas, como evitar los ambientes con humo, los ambientes secos, el aire acondicionado, las corrientes de aire o conducir con las ventanillas bajadas.

Última tecnología frente al ojo seco

Si a pesar de un correcto tratamiento médico persisten las molestias, se puede indicar la colocación de un tapón lagrimal, hecho a partir de material sintético, en el punto lagrimal inferior, que suele tolerarse sin problemas.

Para aquellos casos en los que esto no sea suficiente, la responsable de la Unidad de Ojo Seco del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa señala que la última tecnología de luz pulsada intensa o IPL o Tecnología de Pulsos Optimizados aporta una alternativa terapéutica a aquellos pacientes afectos de una patología crónica como es el síndrome de ojo seco o la DGM.

"Se trata de una fuente de emisión de calor a alta temperatura dirigida únicamente a las células o vasos sanguíneos implicados en la inflamación. Las longitudes de ondas amplias de la luz pulsada intensa permiten enfocarse en cromóforos específicos en la piel, atacar bacterias y a los microorganismos que originan la infección e hinchazón en el área ocular", explica la Dra. Ramos.

La terapia IPL se aplica para conseguir la estimulación de estas glándulas, restablecer su normal funcionamiento, y reducir la inflamación. Con ello destaca que se consigue mejorar la composición de la lágrima y, por tanto, también la calidad de vida del paciente al notar menos enrojecimiento y sensación de arenilla, una mayor comodidad al usar las pantallas y los ordenadores, así como una menor necesidad de usar lágrimas artificiales.

“El tratamiento debe ser indicado de forma personalizada por parte del oftalmólogo especialista tras un estudio previo del tipo de afección que padece el paciente para ver si es candidato a esta técnica, que es indolora, rápida y sencilla. Está indicado en casos de alteración de las glándulas de Meibomio -ojo seco, blefaritis, orzuelos, alteraciones de la superficie ocular-, cuya función es aportar grasa a la lágrima para limitar su evaporación y mantener el ojo hidratado”, concluye la especialista de Quirónsalud Infanta Luisa.