El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha pedido este miércoles que en España se muestre "una voluntad inequívoca" a nivel político para "establecer un cordón democrático" y que Vox "no solo no entre al Gobierno de Castilla y León sino a ningún gobierno", y ha instado concretamente al líder nacional del PP, Pablo Casado, a que dé pasos para sumarse a ese cordón sobre la extrema derecha "o le va a comer los pies, como le está comiendo por los pies".

Sordo se ha pronunciado así, en declaraciones a los medios en un acto en Toledo --junto al secretario general de UGT, Pepe Álvarez-- un día después de que el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, haya exhortado al PP a romper los acuerdos que tiene con Vox en algunas comunidades autónomas para poder hablar de una posible abstención del PSOE en Castilla y León y así evitar la entrada de Vox a ese Ejecutivo.

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En ese contexto, y ante la "polémica de hasta qué punto hay que facilitar o dejar de facilitar el acceso de la ultraderecha a los gobiernos", ha señalado que para CCOO es necesario que Vox no solo no acceda a ningún gobierno sino "que se reduzca sistemáticamente su presencia y su influencia política" pues "España no puede competir entre una extrema derecha que respeta Vox, y una derecha trampista que representa Ayuso".

A su juicio, el debate no debe circunscribirse al territorio de Castilla y León, pues "Vox es una amenaza a los consensos democráticos básicos en España, Vox es el único partido de España que excluye básicamente a la mitad de la población de su proyecto de país, y es un proyecto profundamente reaccionario en lo económico", asumiendo que la derecha y la extrema derecha "votan en España sistemáticamente contra la subida del SMI, los ERTEs o contra una reforma laboral que mejora los derechos de la gente y la estabilidad en el empleo de la gente".

Unai Sordo, que ha rechazado que desde la derecha "se haga ninguna apuesta por mejorar las condiciones de vida material de la mayoría social o de la mayoría trabajadora", ha apelado a que las derechas, en este caso el Partido Popular "tome consciencia y conciencia del riesgo que tiene normalizar a una extrema derecha que es equiparable a las peores del mundo actualmente".