La petrolera anglo-holandesa Shell asumirá en sus cuentas del primer trimestre un impacto negativo de entre 4.000 y 5.000 millones de dólares (3.668 y 4.585 millones de euros) por la amortización de sus actividades en Rusia, después de que la multinacional anunciase en marzo su intención de salir de las empresas conjuntas en las que participa junto a Gazprom.

"Para los resultados del primer trimestre de 2022, se espera que el impacto después de impuestos del deterioro de los activos no corrientes y los cargos adicionales relacionados con las actividades de Rusia sea de 4.000 a 5.000 millones de dólares", ha adelantado la compañía.

Asimismo, la petrolera ha advertido de que su flujo de caja por operaciones se verá afectado negativamente por salidas de capital circulante muy significativas, ya que los aumentos de precios que afectan el inventario han provocado una salida de efectivo de alrededor de 7.000 millones de dólares (6.420 millones de euros).