Las materias primas agrícolas merodean los mínimos de una década registrados en 2015. Dejando de lado el café arábico, es probable que el resto del subsector se mantenga con precios deprimidos.

 

 

Brasil, que representa alrededor del 45% de la producción mundial de café arábico, acaba de terminar su cosecha 2017/18. Aunque se esperaba que la producción fuese menor a la del año pasado debido a los ciclos bienales presentes en el país, la producción ha caído significativamente debido al mal clima. Es probable que su producción se ubique más del 20% por debajo de la cosecha 2016/17 (-9 millones de bolsas de 60kg).

A partir de esto en Brasil, se han reducido las expectativas de un repunte en la cosecha de café de 2018/19, pues la falta de lluvia ha obstaculizado la floración de los arbustos de café. Aunque las precipitaciones se han reanudado, ahora es tarde y es probable que el desarrollo de nuevos nodos en los arbustos del café sea inadecuado.

México y Centroamérica (20% de la producción mundial) han comenzado su cosecha 2017/18. Hasta el momento la producción de la región se muestra sólida y podríamos ver un aumento de 1 millón de bolsas en la producción (6%). Aunque la producción en México, Honduras y Nicaragua parece haber mejorado después de años de problemas con la plaga de la hoja del café, El Salvador, Guatemala y Costa Rica aún la padecen y consecuentemente, su producción se ve reducida.

Es probable que la producción de Colombia (15% mundial) se mantenga cerca de los niveles del año pasado, los cuales eran los más altos en diez años. Además en este lapso de tiempo, la producción creció un 30%.

A pesar de la fuerte producción en otros lugares, los precios igual podrían verse favorecidos a causa de una disminución de la producción brasilera y sus perspectivas de una reducción aún mayor. Dado que en años anteriores Brasil ha sido capaz de liquidar abundantes niveles de inventarios debido a malas cosechas, sus existencias han caído significativamente y por tanto para este año, es probable que la reducción de la oferta se sienta.

 

Azúcar

Es probable que este año culmine la fase de dos años de déficit en la oferta. En lo que va de la temporada, la producción de azúcar de Brasil, el mayor productor de caña con una participación mundial del 22%, acumula un incremento de casi un 6% anual. No es que se haya cultivado más caña de azúcar este año, sino que se ha destinado más caña a la producción de azúcar en lugar de a la de etanol. Con el crudo negociándose por debajo de los $60 por barril, es poco probable que veamos un repunte en la producción de etanol (el etanol es un combustible de automóvil alternativo en Brasil).

India, el segundo mayor productor de caña azúcar (15%), ha tenido fuertes precipitaciones en las últimas semanas, lo que ha ayudado a llenar sus reservas hídricas. Aunque las lluvias del monzón parecían haberse atenuado prematuramente hace varias semanas, han regresado con vigor. Esto ha hecho que los niveles estacionales de precipitaciones hayan vuelto a su media. Se espera que las mejoras de las condiciones sobre el área de plantación de azúcar y el rendimiento, aumenten la producción en más de un 15%.

 

 

Tailandia, también ha tenido una buena temporada de monzón que le ayudará a aumentar su producción de caña de azúcar en más de un 10%.

La Unión Europea es un productor de azúcar de remolacha más que de caña de azúcar. Sin embargo, la eliminación de los límites de producción y exportación de la UE este mes, generará una mayor oferta de azúcar de remolacha disponible para competir con el azúcar de caña. La UE proyecta que para 2026, la producción de azúcar en la UE aumentará un 6% en comparación con los niveles de 2016. Eso parece ser una estimación excesivamente conservadora. Por su parte la oficina de la UE del USDA, estima que la producción de azúcar de la UE aumentará un 20% en 2017/18, superando la de 2014/15, mientras que las exportaciones aumentarían en un tercio.

Bajo un fuerte crecimiento de la oferta, no vemos que los precios del azúcar se recuperen.

Cacao

La producción de cacao acaba de completar la temporada 2016/17, incrementándose en un 18% con respecto al año anterior. Los vientos más suaves del Harmatán este año han reducido significativamente el daño de las cosechas en África (de donde proviene el 70% del cacao del mundo). Los inventarios han aumentado un 26% durante el año, incrementándose la relación inventarios/molienda de un 34% en 2015/16, a un 42% en 2016/17.

Las principales cosechas comienzan este mes en los países productores más grandes (Costa de Marfil y Ghana). Hasta ahora las condiciones climáticas han sido perfectas indicando que es probable que veamos otro año excedentario en 2017/18.

Del lado de la demanda, los datos de molienda se han estancado. A pesar de los precios bajos, las empresas de repostería no parecen haberse recuperado de los años anteriores cuando los precios eran más altos.

Los riesgos de La Niña

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU ha determinado una mayor probabilidad de ocurrencia (a 55-60%) del patrón climático de La Niña para el invierno boreal. Sin embargo, de concretarse, es poco probable que cambiemos demasiado nuestras perspectivas de precio. Es que de hecho, inclusive si surgiera este patrón meteorológico, es posible que sea débil. Si algo esperamos, es que la sequía en Brasil siga obstaculizando el proceso de floración y brotado del café (lo que continuará respaldando a los precios). La sequía en Brasil podría generar además un mayor contenido de sacarosa en la caña en caso de recibir mayor luz solar. De esta forma aumentaría el rendimiento del azúcar brasilero (manteniendo la presión bajista sobre el precio).

El clima templado en África Occidental podría reducir el daño por calor, ayudando a mantener elevados los rendimientos (presionando a los precios a la baja). No obstante, cabe advertir  que las anteriores Niñas no han ayudado consistentemente a generar una mayor cosecha. De acuerdo a la Organización Internacional del Cacao, aunque estadísticamente El Niño tiende a generar un aumento significativo de la producción, en el caso de La Niña, la situación tiende a ser la opuesta.