Las conversaciones para formar un nuevo gobierno de "gran coalición" en Alemania con los socialdemócratas del SPD podrían no comenzar hasta el próximo año, dijo un alto cargo de los conservadores de la canciller Angela Merkel, lo que posiblemente prolongaría la incertidumbre en la mayor economía de Europa.

Merkel, cuyo cuarto mandato quedó en suspenso hace una semana cuando fracasaron las conversaciones para establecer un gobierno a tres bandas con los liberaldemócratas del FDP y los Verdes, recibió un balón de oxígeno por parte del SPD el viernes.  Bajo una intensa presión por mantener la estabilidad y evitar nuevas elecciones, el SPD revirtió su promesa de quedarse en la oposición y acordó debatir el apoyo a Merkel, aumentando las posibilidades de que se reedite la gran coalición que ha gobernado el país los últimos cuatro años o de un gobierno en minoría.  Sin embargo, Julia Klöckner, vicepresidenta de los democristianos de la CDU de Merkel, dijo que las conversaciones podrían no comenzar hasta el próximo año, más de tres meses después de unas elecciones en la que los dos mayores partidos perdieron votos.

"La minuciosidad viene antes que la velocidad", dijo a la televisión ARD. "Espero que las conversaciones comiencen en el nuevo año", dijo, pidiendo al SPD que no establezca líneas rojas que puedan socavar las negociaciones antes de que comiencen.

En los 12 años de Merkel en el poder, sus socios minoritarios han visto una escasa recompensa de sus votantes por haberse unido al Ejecutivo, y las bases del SPD son reacias a repetir la experiencia.

El líder del SPD, Martin Schulz, ha prometido dar voz a los afiliados por encima de cualquier acuerdo que el partido pueda alcanzar con Merkel. Muchos miembros abogan por un acuerdo de perfil bajo en el que el SPD tolere un gobierno en minoría liderado por Merkel, apoyando o al menos acordando no votar contra ciertas medidas.

Un sondeo de las televisiones RTL y NTV mostró que el 48 por ciento de los miembros del SPD estaban a favor de esta fórmula de gobierno menos estable, y sólo el 36 por ciento estaba a favor de una reedición de la gran coalición.

Tras el fracaso en las negociaciones con el FDP y los Verdes, el SPD supone la última oportunidad de Merkel para asegurarse su cuarta legislatura al frente del país.

En una señal de que el SPD intentó usar esa baza, el vicepresidente del SPD Ralf Stegner pidió que el partido de Merkel allane el camino para medidas que "creen confianza", como una legislación laboral favorable a los trabajadores por la que el SPD aboga desde hace tiempo.