La empresa noruega Ocean Oasis probará una planta desaladora flotante que se alimenta con energía de las olas en el banco de ensayos de la Plataforma Oceánica de Canarias (Plocan) ubicada en Taliarte (Gran Canaria).

De esta manera, la solución propuesta por la compañía permite la producción de agua dulce en aguas oceánicas utilizando una tecnología que captura la energía de las olas para llevar a cabo un proceso de desalinización y suministrar agua desalinizada a la costa mediante tuberías asentadas en el fondo marino.

Según informa el Plocan, los representantes de Ocean Oasis, Sebastián Feimblatt y Thomas Berge Johannessen, y el director de la plataforma, José Joaquín Hernández Brito, han dado el primer paso para el acceso al banco de ensayos previsto para este verano.

Al respecto, Feimblatt ha señalado que "Plocan brinda el entorno idóneo para testear nuestra tecnología tanto por la infraestructura, experiencia y localización. Es fundamental para nosotros testear la tecnología en un mercado tan relevante como el de Canarias".

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Mientras, Hernández ha destacado que con una exposición directa al océano Atlántico y con la presencia de los vientos alisios, Canarias manifiesta un importante potencial energético undimotriz, especialmente en la costa norte de las islas, con datos estimados que oscilan entre 15-20 kW/m.

En esta línea, la actual propuesta de la Estrategia Energética de Canarias (EECan25) 2015-2025 del Gobierno de Canarias identifica el aprovechamiento del potencial de energía undimotriz como una gran oportunidad de explotación de los recursos naturales en beneficio de las islas.

Así, Hernández agregó que dispositivos como el de Ocean Oasis "garantizan el aprovechamiento y la viabilidad de este recurso energético aplicándolo a soluciones reales dirigidas a abaratar el precio de producción de agua potable y la sostenibilidad medioambiental de regiones como la nuestra con una alta dependencia de la desalación".

"La solución de Ocean Oasis --continuó-- permite producir agua desalada de forma sostenible, flexible y escalable. Pudiendo instalar una unidad o una flota para proporcionar agua dulce a toda una ciudad, complementando a las plantas de desalinización en tierra que precisan de otras fuentes de energía".

Por su parte, en la actualidad más de 300 millones de personas dependen de la desalación para el suministro de agua, suponiendo alrededor del 1% del suministro total de agua dulce, mientras que el cambio climático y el agotamiento de los recursos tradicionales está incrementando la necesidad de desalación y se calcula que esta tendrá que duplicarse en 2030 para abastecer las necesidades de la población.