Así, toda la cartera de activos financieros e inmobiliarios en que invierten las IIC serán consideradas como activos a valor razonable.En cuanto a la valoración de activos de las IIC financieras, los valores cotizados se valorarán a precios de mercado, y los no cotizados, por su valor efectivo.Por lo que respecta a los activos de las IIC inmobiliarias, se considerará el valor de tasación para calcular el valor de los inmuebles, con lo que para ambos tipos de sociedades de inversión la determinación del patrimonio se liga a la contabilidad.También se establece que las plusvalías latentes de los activos valorados a su valor efectivo estarán incluidas en la cuenta de pérdidas y ganancias.Así mismo, la norma exige la publicación de un folleto en el que se detallen los objetivos y la vocación de la inversión, así como los riesgos inherentes, y distingue entre activos financieros, pasivos financieros e instrumentos de patrimonio.Del mismo modo, se incluyen mecanismos específicos de contabilización de las operaciones realizadas por las IIC, así como los modelos públicos de cuentas anuales y estados reservados.Una norma adicional amplía los plazos de presentación de los estados de información reservada de las IIC de Inversión Libre y de las IIC de IIC de Inversión Libre, hasta el último día natural del tercer mes posterior al de la fecha de referencia.