Iberdrola ha obtenido la 'luz verde' de las autoridades alemanas para iniciar la construcción del parque eólico marino 'Baltic Eagle', que con una capacidad instalada prevista de 476 megavatios (MW) es piedra angular en el 'Hub del Báltico' que lidera la energética en aguas alemanas.

En concreto, el grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán ha completado el proceso de aprobación de la planificación del proyecto y ha recibido una decisión positiva de la Agencia Federal Marítima e Hidrográfica (BSH) de Alemania. El objetivo es que el parque esté plenamente operativo a finales de 2024, informó la energética.

Con esa capacidad de 476 MW, 'Baltic Eagle' podrá abastecer de energía renovable a 475.000 hogares y evitará por la emisión de más de 800.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) año.

Este proyecto, ubicado a 30 kilómetros del Nordeste de la isla de Rügen, frente a la costa de Pomerania, reforzará el 'Hub del Báltico' liderado por la compañía en Alemania, que sumará más de 1.100 MW de potencia instalada con los proyectos de 'Wikinger' (350 MW), ya en operación desde 2017, y 'Windanker', con una potencia instalada de 300 MW y previsto en operación para 2026, tras una inversión conjunta de unos 3.500 millones de euros en los tres parques.

Actualmente, la compañía ha iniciado los trabajos de localización y eliminación de munición no explotada del fondo marino para garantizar la seguridad de las obras de 'Baltic Eagle', mientras sigue avanzando con la producción de los componentes de las cimentaciones.

CONTRATO CON LA ASTURIANA WINDAR

El año pasado, Iberdrola adjudicó ya a la empresa asturiana Windar un nuevo contrato para este parque eólico marino para la fabricación de las cimentaciones, encargo que recibió junto a la firma alemana EEW SPC.

Windar ha fabricado ya la primera de las 50 piezas de transición con las que contará la instalación, que unen las torres de las turbinas eólicas a los cimientos. Este proceso creará unos 800 puestos de trabajo y se prolongará hasta finales de año. La carga rumbo a Alemania está prevista para principios de 2023.

Además, la alemana EEW SPC ha completado el primer monopilote en su fábrica de Rostock. Con un diámetro de unos nueve metros, una longitud de entre 75 y 90 metros y un peso máximo de hasta 1.402 toneladas, los 50 monopilotes del parque se terminarán de fabricar a principios de 2023.

La subestación marítima también sigue el calendario previsto y se espera la entrega de la plataforma este año para su instalación en el emplazamiento. Esta subestación se está construyendo y será utilizada de forma conjunta por Iberdrola y 50Hertz, el operador del sistema de transmisión en el nordeste de Alemania y responsable de la conexión del parque eólico marino a la red, señaló la eléctrica.

El mar Báltico concentra un potencial de 93.000 MW de energía eólica marina en Europa. Además de Alemania, países como Polonia, Suecia y Estonia están explorando nuevas oportunidades para el desarrollo de esta tecnología.

El 'hub' renovable del mar Báltico de Iberdrola actuará como centro de servicios 'offshore' y 'onshore' de la compañía, además de aportar contenido local a los proyectos de la energética en el eje Alemania-Polonia-Suecia.

CARTERA SUPERIOR A LOS 30 GW EN EÓLICA MARINA

La energética cuenta con una capacidad operativa, en cartera y desarrollos en fase inicial superior a los 30.000 MW en 'offshore'. Centrado en países con objetivos ambiciosos, el grupo espera contar con 12.000 MW de energía eólica marina en funcionamiento en 2030 y alcanzar unas inversiones acumuladas por encima de los 30.000 millones de euros en todo el mundo.

Durante 2021, la eólica marina se ha consolidado como uno de los mayores vectores de crecimiento de la compañía. A cierre del ejercicio, Iberdrola ya había alcanzado 1.260 MW 'offshore' en operación, 1.800 MW en construcción y 5.400 MW en desarrollo avanzado, que entrarán en operación antes de 2027.

Además, cuenta con una cartera de proyectos en Estados Unidos, Reino Unido, Polonia, Suecia, Irlanda, Taiwán, Japón, Filipinas y Brasil, que se podría incrementar en los próximos años gracias a las numerosas subastas en las que está participando.

Las inversiones potenciales asociadas a esta cartera de proyectos, muchos de los cuales podrían madurar más allá de 2030, se podrían estimar en 90.000 millones de euros.