El déficit público italiano escala en el Q2 hasta un 1.1 % desde el 0.7 % un año anterior.
En términos de balance primario (sin intereses), el superávit es de 4.6 % del PIB.
Con los datos de la primera mitad del año, el déficit supene el 3.8 % del PIB desde el 3.5 % de hace un año
Los gastos caen en los primeros seis meses un 0.4 %, pero los ingresos retroceden un 1.1 % anual.
Los ingresos por impuestos directos caen un 1.9 % anual, cuando los impuestos indirectos suben un 0.3 %.
El Gobierno italiano mantiene un objetivo de déficit este año del 3.0 % del PIB, ligeramente más alto que el 2.8 % del año pasado.

Reuter publica hoy que la Comisión comienza a cuestionarse los objetivos contenidos en el proyecto de presupuesto italiano: un descenso del 0.1 puntos en el déficit público estructural, frente a la petición de la Comisión de un ajuste mínimo de 0.7 puntos del PIB. En su opinión, un elevado endeudamiento público como el italiano que supera el 130 % del PIB requiere un mayor esfuerzo de ajuste.

Ayer Moodys confirmó el rating de Italia en Baa2 con outlook estable: por el lado negativo, la debilidad económica; en el positivo, la disposición del Gobierno italiano a tomar más medidas de ajuste (como las del mercado de trabajo) y la solidez de la posición fiscal. La Agencia espera que la deuda pública toque el techo el próximo año en niveles de 135 % del PIB.

También ayer conocimos la valoración de Fitch para la deuda francesa: AA+ pero en negative watch. La principal debilidad viene de su crecimiento potencial.

Por último, la inflación alemana se confirma en septiembre nula en cifra mensual y con subida de los precios del 0.8 % anual.

Estratega de Citi en España